un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

viernes, 1 de febrero de 2019

mi cerebro como una bomba de relojería a punto de estallar

mi cerebro como una bomba de relojería a punto de estallar
en mi cerebro
hay un tipo hecho un ovillo
protegiéndose del frío
con su propio aliento
escondiéndose
de las ráfagas que tiran a dar
de las explosiones
de las tormentas
de los monstruos
de la destrucción
en mi cerebro
hay un tipo alzado en armas
de pie
con un kaláshnikov
pidiendo venganza
pidiendo justicia
entre estos dos tipos
hay miles y miles de años luz
de barrancos y desiertos
de montañas y sirenas
de valles y mentiras
de canciones y espejismos
de mares y cielos
de lagunas y lóbulos
de lunas y amapolas
el tipo del kaláshnikov
echa a andar
ha soñado que hay un tipo hecho un ovillo en alguna parte
y necesita encontrarle
para que no se convierta en una pesadilla
¡queda mucho camino! ¡y no hay mucho tiempo! 
y no tiene ni brújula ni mapas
los cambio por unas botas de siete leguas
anda y anda
sube y baja
día y noche
una y otra vez
con su kaláshnikov su rabia sus sueños sus botas
noche y día 
una y otra vez 
hasta recorrer todos los hemisferios
y cruzar todas las lineas divisorias
y cuando despierta
solo encuentra 
una y otra vez
su propia sombra

1 comentario:

Anónimo dijo...

que gran poema!!!