un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

miércoles, 31 de enero de 2018

dos documentales sobre Lou Reed

Yo buscaba una forma mágica de superar la pena y la desaparición. Quería crear una música que ayudara a soportar la perdida. Me pareció que siempre estamos empezando de nuevo, que siempre nos dan una nueva oportunidad para hacer las cosas.
Lou Reed  
  Lou Reed Remembered Documental BBC. Primera emisión: 15 Diciembre 2013
la fotografía es de Jean Baptiste Mondino dos semanas antes de la muerte de Lou Reed

lunes, 29 de enero de 2018

manifiesto

manifiesto
llevan una pancarta blanca
con nada escrito en ella
no son más de una docena de personas
no hay gritos no hay proclamas no hay banderas
no hay risas ni cantos ni bailes ni desfiles
andan en silencio
cabizbajos
parecen avergonzados
parecen desorientados
parecen no seguir un recorrido determinado
parecen perdidos
y cansados
poco a poco se les va uniendo más gente
gente que sale
de los patios traseros de casas que creíamos abandonadas
de los bares donde nunca entramos
de los pisos pateras que creíamos leyenda urbana
de los asilos públicos y de las pensiones
de los albergues y de los comedores sociales
que nunca
hasta ahora
habíamos visto
salen de las chabolas
salen de los callejones sin salida
de las cunetas y de los descampados
de debajo de los puentes
de debajo de piedras
ahora son cientos
tal vez miles
han salido de los agujeros donde se escondían
o donde les habíamos escondido o encerrados
ahora están en la calle en los parques en las plazas
y no podemos ignorarlos
o mirar para otro lado
¡están en todos los lados!
están aquí
y no podemos hacer como que no los vemos
aunque cerremos las ventanas y las puertas
y los ojos y los libros de historia
están aquí
¿los ves?

poemas de jose pastor
ilustración de Frans Masereel

jueves, 25 de enero de 2018

Odio las mañanas. Jean-Marc Rouillan

Al despertar, la cárcel se le tira a uno a la garganta. Como un animal al acecho de la última pesadilla. El primer sentido que despierta me avisa de su presencia agazapada. Un trozo de pared que emerge del alba, el olor a desinfectante, las abluciones varias de los congéneres, el roce de la manta de reglamento y el asco indecible. La cárcel me penetra de golpe. Me fuerza con ese trago de aire que inhalo al filo de este ahogamiento madrugador. Me mete la lengua en la boca y me folla con su muerte cotidiana, sin flores ni coronas, en lo más hondo de las criptas de hormigón, con los «no lo haré más» y las infames cobardías. Tiránica soberana, ahí está la mala muerte de la lepra moderna y carcelaria y también dentro de mí. No hay forma de librarse de ella. Hasta lo más remoto del último destierro notaré esta náusea.
[......] Escribo para no reventar, por temor a la muerte lenta y a la gangrena de la amnesia, en la que se pudre toda una generación. […] Escribo mientras noto cómo me sube por dentro la bomba de explosión retardada de estos años de soledad. […] Escribo porque todavía no se me ha ocurrido nada mejor para matar definitivamente las mañanas carcelarias. O porque no he tenido valor para hacerlo. Escribo para que esas mañanas sin vida se encarcelen y se hundan en el dolor de las palabras y de su frágil arquitectura. 
"Odio las mañanas" Jean-Marc Rouillan

miércoles, 24 de enero de 2018

La mugre y la furia. un documental sobre los Sex Pistols

ver La mugre y la furia 
Dirección: Julien Temple
Documental sobre el legendario grupo punk Sex Pistols, que sólo duró 26 meses y grabó un único disco, a pesar de lo cual revolucionaron completamente el panorama musical. Éste es un irreverente, íntimo y estremecedor retrato de uno de los grupos de rock más célebre de todos los tiempos. En este film se derriban mitos, se saldan cuentas pendientes y los miembros del grupo hablan por primera vez libremente, al margen de la influencia que sobre ellos ejercía Malcolm McLaren, su egocéntrico representante. Además se cuestiona el escenario político, económico y cultural del Londres de mediados de los setenta

martes, 23 de enero de 2018

buscando la belleza en cualquier parte

buscando la belleza en cualquier parte
en un bar desangelado
una tarde fría de enero
ya de noche
en la barra
dos borrachos con solera
de vinos
uno, bronco, farfullando
una historia de navajas y hombres peleando por una mujer
otro, silencioso, delgado,
sumergido en su dolor y penitencia
y dos tipos que vienen de la aceituna
bebiendo en silencio
y con cansancio
y un hombre leyendo el periódico
disimulando su soledad
y el camarero acatarrado y aburrido
y tanto frío dentro como afuera
y todo bañado por una luz tristona
de sala de espera
que empapa y que se refleja
en paredes vasos botellas personas
y en la televisión un concurso
con gente divertida graciosa feliz y guapa
y otra ronda para engañar al hoy y al mañana.
y llegas tú
sonriendo
y dices un hola alegre y contagioso
y vas a la maquina de tabaco
sacas un paquete de camel
te pegas unos pasos de baile
y te marchas con un adiós amable y seductor
y todo parece caldearse brillar
todo se vuelve suave hermoso caricia
y nos agarramos con fuerza a esa oportunidad de belleza y calor
y pedimos otra ronda
porque todavía hay una mínima esperanza
y la noche es larga y fría

poema de josé pastor. fotografía del facebook de Luis Perea

domingo, 21 de enero de 2018

dos poemas de Cuidado con el perro

economía 
Un economista dice por la radio
que con el salario mínimo interprofesional
puede vivir una familia.
Al tipo este le tenían que dar
el premio Nobel de economía.
O un tiro en la nuca.
Y a su familia también.

tal vez
No sé cómo podemos aguantar tanto.
Tantas conversaciones idiotas
tantas hermosas mentiras
tantas noches imbéciles
tanta música vacía...
o jefes cabrones o amigos hundidos
o gente durmiendo en la calle
o políticos robando...
No le encuentro una explicación lógica
tal vez seamos más duros que las amebas
o nos vaya el rollo sadomaso.
A veces no sé porqué no cogemos una metralleta
y empezamos de nuevo.
Tal vez no sea una buena solución
tal vez no haya solución.
¿Tú qué piensas?
Tal vez beber sea otra buena opción
tal vez lo podamos intentar con el yoga o el amor
o con la heroína o coleccionando sellos...
Tal vez los nolotiles no estén tan mal
o tal vez no tenga tanta importancia.

Cuidado con el perro. últimos poemas. (ediciones RaRo)

viernes, 19 de enero de 2018

Londres Ciudad Okupada. Richard Dudanski

Londres Ciudad Okupada. Richard Dudanski

Dos años antes de la explosión punk en 1976, el autor de esta memoria musical tocaba con Joe Strummer en su iniciática garage band, The 101'ers, un grupo surgido de las dilapidadas casas okupas del oeste de Londres. Londres Ciudad Okupada es un relato con las penas y alegrías de sus experiencias con las múltiples bandas con las que tocó en la escena alternativa de la música en Londres de los 70 y 80, incluyendo Public Image Ltd, Basement 5, The Raincoats, Tesco Bombers y muchas otras formaciones.

Nº de páginas: 310 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: LIBROS.COM
Lengua: CASTELLANO
ISBN: 9788417236144

entrevista  a Richard Dudanski en "El Sótano" Radio3 (minuto 28)

miércoles, 17 de enero de 2018

Adentrarme en el invierno de mi cuarto. Pedro Cesar A. Verde

  seis poemas inéditos de Pedro Cesar A. Verde


La vida es una lágrima caída de los ojos de Lauzón

no, amigo, 
no has tardado mucho en darte cuenta 

este mundo no está hecho para nosotros 

aunque tratemos de huir convertidos 
en poemas 
siempre terminamos bajo la pata 
de una mesa 

solo servimos para eso, 
para mantener el equilibrio 
de una realidad que cojea 

sin que se nos vea 

sin que se nos huela 

no, esta vida no es un lugar seguro 
para los que buceamos entre la basura 
tratando de encontrar nuestros pulmones 
en una palabra exacta 

los que buscamos aliviar el dolor 
entre los pliegues de la carne sin rostro 

los que intentamos darnos sentido 
follándonos a todos los gatos del barrio 
y esnifamos sueños imposibles para escapar 
de esta absurda bolsa de plástico 

mientras la fría fría tierra se carcajea 

coloca una soga en nuestro cuello 

y nos llama 
con la voz sucia de Tom Waits 


la ilustración es de Eduardo Naranjo


Pedro Cesar A. Verde (Soria, España. 1972). Poeta. Comenzó las carreras de Publicidad y Magisterio abandonando las dos antes de finalizar el primer año de estudios. Trabajó en una empresa de jardinería, en una funeraria y posteriormente se dedicó a la carga, transporte y restauración de muebles antiguos durante 12 años. Actualmente trabaja para la Administración estatal en Zaragoza, alternando su residencia entre dicha ciudad y Soria. Ha publicado "Retrovisor" (Canalla Ediciones).

domingo, 14 de enero de 2018

como matar un domingo. un poema de J.P.G

como matar un domingo
no me extrañaría
que los domingos
    con sus programas de radio matinales
    sus suplementos dominicales
    sus películas de sobremesa
    sus familias saliendo de misa con el veneno en el alma
    y con el pecado cargando sus espaldas,
    con sus resacas de coca y alcohol de garrafón
    sus runners trotando con su salud
    su felicidad, su libertad y demás gadgets
    con sus centros comerciales como parques temáticos
    del aburrimiento compulsivo
    con sus viejos en los parques
    mirando un mundo que nunca han entendido
    y con toda esa gente patosa y exigente
    a la que se le nota que solo va los domingos a los bares
    y con todos esos gritos y banderas de futboleros domingueros
    y con las retenciones de siempre
    en la A6 a la altura de Collado Villalba
    y en la A1 a la altura de San Sebastián de los Reyes
    y con esa inútil ansiedad de querer hacer todas esas cosas
    que no hacemos durante el resto de la semana
no sería extraño, creo
que se produzcan más asesinatos
suicidios
ataques de pánico
e indigestiones
que los días laborables
    [excepto los lunes]

poema de josé pastor y fotografía de Anders Peterson

jueves, 11 de enero de 2018

chute. un poema de josé pastor

chute
necesito tu veneno
necesito tus mentiras
necesito el calor seco de tu lengua
necesito tu abrazo
necesito la energía de tu magia negra
necesito tu compañía
que me muerdas las venas
que me comas el corazón
que me abras en canal
y me saques todo el dolor
que entres en mi sangre como un caballo desbocado
que me alejes de la sucia realidad
que me hagas olvidar
y poder dejar atrás
todo lo vivido y por vivir
quiero entregarme a ti
enteramente
sin condiciones
y darle un descanso a mi alma
necesito que me arropes
y no me dejes solo
frente a la barra del bar
la entrada al hospital
o la salida del trabajo
te necesito
aunque se que me dejarás tirado a la mañana siguiente
y te maldeciré en voz alta
pero necesito tu amor
tu veneno
tus mentiras
para de vez en cuando sentirme vivo
en este kaos

poema de josé pastor
ilustración de Paolo Troilo

miércoles, 10 de enero de 2018

tres poemas de "El demonio te coma las orejas" de David González

El demonio te coma las orejas. David González (Ediciones Canalla)  

Seamos realistas

         en este sitio
         nadie cuenta
         estrellas 
         por la noche.


El tigre

         Javi tenía tatuado
         un tigre en el antebrazo.
         Bueno, no sé si era
         un tigre o un leopardo,
         algo así,
y       se chutaba en las pintas
         de la piel del animal
         porque de esa forma
         no se le notaban las marcas.
Y      así siempre.
         Hasta que un día
         el tigre se cansó,
y       le comió el brazo
         de un mordisco.

 Humillación

         El funcionario,
         un cacho de carne con ojos
         en mangas de camisa, dice:

         Todas las cosas de metal que tenga
         sáquelas y déjelas sobre esa mesa.

         Luego, mi abuela,
         apoyándose en su muleta
         (hace un año se rompió la cadera
         al caer de espaldas al suelo
         mientras limpiaba los cristales
         de la ventana de la cocina
         subida encima de una banqueta),
         pasa por el detector de metales,
y       el detector emite una serie de pitidos.

         A lo mejor es la muleta, dice mi madre.

         ¿Puede andar sin ella?

         Bueno, sí, pero no querrá...

         Que se la de a usted y que vuelva a pasar.

Y       mi abuela,
          su largo pelo blanco recogido
          en un moño por detrás de la cabeza,
          un pañuelo negro cubriéndola,
          hace lo que le ordenan,
y        aún cojeando
          consigue que el detector pite otra vez.

          A ver, quítese ese pañuelo.

         Mi abuela obedece.

          Seguro que son esas horquillas,
          así que hágame el favor de soltarse el pelo.

         Mi madre explota:

         ¿pero no se le cae a usted la cara de vergüenza
         al hacer que una persona tan mayor
         tenga que pasar por todo esto para ver a su nieto?
         ¿Qué se piensa que somos nosotros?
         ¿No sabe usted distinguir a la calaña de las personas honradas?

         Pero ya mi abuela, con su vestido gris,
         está pasando de nuevo por el detector
         con idéntico resultado
         que las dos veces anteriores, y el boqueras,
         un cacho de carne dice:

         ¡Quítese el vestido!
         Si quiere puede doblarlo y colgarlo
         del respaldo de esa silla de ahí.

         Mi madre está tan indignada
         que no le salen ni las palabras.

Y       mi abuela,
          cojeando,
                            despeinada,
                                                   en enaguas,
          consigue cruzar al otro lado del detector
          de metales sin ser delatada.

          Ahora ya puede vestirse y pasar al locutorio.

         No tiene usted perdón de Dios, le dice mi madre.

Y       mi abuela,
         que al ir a ponerse el vestido
         ha encontrado en un bolsillo una moneda suelta,
         se acerca al boqui y le dice:

         Perdón, señor, ¿sería esto lo que sonaba?

Y      le pone delante de los ojos,
         a modo de espejo en miniatura,
         una peseta
         con la cara de Franco.



        

lunes, 8 de enero de 2018

revista Odisea Cultural y unos poemas de Gsús Bonilla

y unos cuantos poemas de  Poesía General Básica de Gsús Bonilla  2007-2017

Éste

(Para Anna)
A menudo paseo por el interés
que muestran los zapatos;
caminar adherido a una suela
ir de un lugar a otro, dando pasos.
De pequeño bastaba con estar descalzo
sintiendo el adoquinado reciente
de un barrio en construcción
bajo tus pies desnudos;
nunca supe por qué se caminaba,
hacia dónde se iba,
solo tenía conciencia de andar.
Intuía el camino, descifraba su misterio
y atribuía cualidades humanas
a animales o cosas, personificaba
en estatua mis miedos.
Imaginaba a aquellas figuras;
de un modo u otro, había símbolo
o icono, siempre un ídolo al que recurrir.
Qué importa ya que sepas más detalles,
hoy el lejano Oeste queda muy lejano
y la verdad: me has brotado
como un indio en medio del pecho;
no sé si sioux, apache o piel roja, pero
me dueles águila de cabeza blanca,
oso grizzly o escorpión, y volveré
a torcer el rumbo, a domesticar la tierra
si es por ti.

Inventario universal
La caja, tus zapatos
los gusanos y las hojas de morera.
Mis mariposas.
La casa, la jaula
el pájaro, su trino, el alpiste.
Mis huevos.
La calle, los perros
sus mierdas, el parque
y el arenero.
Mi barrio
el camello, la sed, el agua
y la sal.
La ciudad, los borregos
la lana, el frío
y el lobo.
El estado, sus buitres
el olor, los cadáveres
y más gusanos.
¡El continente!¡El contenido!¡El fuego!
El mundo…
y ese sonido extraño de las hienas
cuando tienen hambre.

Señales
Sientes que la calma ha llegado.
El tiempo de contar ovejas quedó atrás.
No apagues la luz. No duermas, todavía.
Comienza a enumerar leones.

domingo, 7 de enero de 2018

un relato de Iván Rojo. de La vida salvaje

Freedom is a state of mind
Estoy en la puerta del taller estirándome la sisa del mono talla S heredado del anterior pringado, echándome un cigarro rápido rápido rá Fuuu pi Fuuu do Fuuu antes de volver dentro, cuando ese tío pasa por la acera. Va hablando por su iPhone en un tono infantil que parece que se lo ha pasado increíble en Formentera, "las fiestas en la playa son lo más, las niñas impresionantes, de pasarela, y los amaneceres incomparables, digan lo que digan los garrulos de Ibiza. Puedes sentir el abrazo del sol, del mar, del universo. Maravilloso, te lo juro". Tendrá unos cuarenta pero parece un chaval con esas mechas rubias en la melenita y esas manos rollizas, blandas como bollos de pan francés. Sí, parece un chaval, un chaval extraño, como aquejado de cierta inflamación neumática, como embalsamado, pero un chaval. Lleva unas rayban de pasta blanca, bermudas de flores, chanclas hawaianas y una camiseta de tirantes medio transparente que dice en letras verde kiwi: FREEDOM IS STATE OF MIND. Y yo me pregunto si de verdad será tan fácil y reúno mis últimos gramos de fe y empiezo a recitar la frase, a repetirla una y otra vez en voz baja como un mantra, pero enseguida concluyo que no servirá de nada, no, a mí no me ayudará a quitarme la grasa cuando me lave las manos durante quince minutos al salir del curro. Seguirá ahí incrustada, rocosa bajo mis uñas y por la noche mi mujer me dirá que ni se me ocurra, que no voy a tocarle el coño con esos dedos. y bueno, mañana más de lo mismo, respirar aceite quemado, cortarme con las herramientas, aguantar las gilipolleces del jefe durante nueve horas en blanco y alguna que otra más en negro. Y no, no creo que mi libertad o falta de ella dependa de mi enfoque mental. Estoy jodidamente seguro que no. Así que me dan ganas desenfrenadas, enloquecidas, tantas ganas que casi duele, de sacarme el destornillador o la llave inglesa o el martillo del cinturón; o joder, mis propias putas manos, duras como piedras de tanto intentar doblar los garrotes de mi vida, y abrirle la cabeza a ese mamón. Contemplar sus sesos en la acera como un montoncito blanco y rojo y humeante y escudriñarlos, manosearlos, hurgar concienzudamente en ellos, recomponerlos una y mil veces en busca de ese estado de cosas que le hacía ser un alma libre y feliz. Pero entonces el tipo me mira de repente y sin apartar el móvil de la oreja me dice: "Oye amigo, no tendrías un cigarro". Y no es mi amigo y no sé por qué lo hago pero el caso es que saco el paquete, lo abro y se lo tiendo, y el tipo coge mi último pitillo y sin siquiera darme las gracias sigue su camino, todo colorines, como una flor al sol, rumbo a su reino de libertad. Lo último que le oigo decirle a su interlocutor es que tiene prisa, que anoche no durmió en casa y que tiene que ir corriendo a bajar a Che, su perro salchicha, antes de que le manche el parqué.

un relato de "La vida salvaje" de Iván Rojo en Rasmia Ediciones
la fotografía es de Vivian Maier

viernes, 5 de enero de 2018

payasos sin fronteras. un poema

payasos sin fronteras
llegan al poblado de la esperanza
traen música alegría color magia
hay payasos malabaristas y un mago
una saxofonista y un flautista
un domador de pulgas y una acróbata.
niños y niñas
jóvenes y viejos
disfrutan, ríen, se asombran
hasta los perros parecen disfrutan
hasta alguna rata mira con curiosidad.
tras el pasacalles por las calles embarradas
en el descampado montan una carpa
donde el mago saca de su chistera flores
y narices de payaso
y el malabarista hace malabares
y el domador de pulgas las hace pasar por el aro
y los payasos hacen reír
y reparten besos y abrazos
y la acróbata hace piruetas
y los músicos hacen bailar
y el mundo puede ser hermoso.
por la tarde hacen para los más pequeños
un taller de malabares
y enseñan a hacer pelotas de malabares
con globos de colores y arroz
todo se termina cuando llega la noche
no hay electricidad y todo parece menos hermoso
pero los niños van contentos eufóricos
felices bailando
con sus bolas de malabares
y sus narices de payaso
esta noche
su madre hará magia
y cenaran arroz hervido
y se acostarán
sin pelotas para hacer malabares
pero con el estómago lleno
y con la gran ilusión
de otro gran día como este

poema de josé pastor

jueves, 4 de enero de 2018

para descargar "La Tormenta"

"La Tormenta" nº1 (2017). panfleto de periocidad irregular para arrasarlo todo. con Antonio Orihuela, Layla Martínez, Manuel Lombardo Duro, Jorge Riechmann, José Pastor González, Vanessa Basurto, Jordi Maiz y Juan Cruz López.  (Piedra Papel Libros y Calumnia Ediciones)

miércoles, 3 de enero de 2018

La Gente del Abismo. Jack London (descargar libro)

"La Gente del Abismo" Jack London

Prefacio de Gente del abismo

Lo que relato en este volumen me sucedió en el verano de 1902. Descendí al submundo londinense con una actitud mental semejante a la de un explorador. Estaba predispuesto a dejarme convencer por mis propios ojos más que por las enseñanzas de aquellos que nada habían visto, o por las palabras de los que fueron y vieron antes que yo. Es más, adopté un criterio sencillo para medir la vida de aquel submundo. Aquello que estuviera por la vida, por la salud física y espiritual, era bueno; lo que estuviese en contra, hiriera, disminuyera o pervirtiera la vida, era malo.
El lector comprenderá enseguida que mucho de lo que vi era malo. Sin embargo, no debe olvidarse que la época sobre la que escribo era considerada en Inglaterra como de «buenos tiempos». El hambre y la falta de techo que encontré constituían una situación de miseria crónica que no se superaba ni siquiera en los períodos de mayor prosperidad.
Un duro invierno siguió a aquel verano. Los parados, en gran número, organizaban manifestaciones, a veces hasta doce al mismo tiempo, y marchaban por las calles de Londres pidiendo pan. Mr. Justin McCarthy, en su artículo en The Independent de Nueva York, en enero de 1903, resume la situación así: «Los albergues ya no disponen de espacio donde amontonar a las multitudes hambrientas que durante el día y la noche llaman a sus puertas pidiendo alimento y cobijo. Todas las instituciones caritativas han agotado su capacidad de conseguir alimentos para los hambrientos que llegan desde los sótanos y buhardillas, de las callejuelas y callejones de Londres. Los locales del Ejército de Salvación en varios lugares de Londres se ven asediados todas las noches por hordas de parados hambrientos a los que no se puede proporcionar sustento ni albergue.»
Se ha insistido en que mi crítica de cómo son las cosas en Inglaterra es demasiado pesimista. Debo decir, de nuevo, que soy el más optimista de los optimistas. Pero contemplo a los hombres más como individuos que como agregados políticos. La sociedad crece, mientras que las maquinarias políticas se caen a trozos y se convierten en cascotes. Por lo que se refiere a los hombres y a las mujeres, a su salud y felicidad, veo para los ingleses un futuro ancho y sonriente. Pero para gran parte de la maquinaria política, que tan mal funciona, no veo más que un montón de cascotes.
Jack London
Piedmont, California

lunes, 1 de enero de 2018

Tallo de hierro. William Kennedy. (descargar libro y película)

"Tallo de hierro"  William Kennedy  (Libros del Asteroide) Traducido por: Jordi Fibla.

En 1938, en plena Gran Depresión, Francis Phelan, exjugador profesional de béisbol, sepulturero a tiempo parcial y vagabundo a dedicación completa vuelve a su ciudad natal, Albany, de la que se había marchado veintidós años antes tras un desgraciado accidente. Le acompaña Helen, una vagabunda alcohólica con la que comparte su vida desde hace años. A su regreso, los recuerdos y los fantasmas de un pasado violento lo asedian en cada esquina. ¿Será capaz de hacerles frente o terminará huyendo de nuevo?
El reencuentro con su familia, con los paisajes y personas que le vieron crecer, y el contraste de todo ello con sus veinte años de existencia marginal y atormentada, hará que Francis sienta por primera vez en su vida que la redención es posible.
Publicada en 1983 y ganadora del Premio Pulitzer de Ficción y del Premio del National Book Critics Circle, "Tallo de hierro" es una de las novelas más destacadas de William Kennedy, autor de un magistral ciclo novelístico ambientado en la ciudad de Albany.

para descargar libro epub
para descargar película "Tallo de Hierro" (1987) dirigida por Héctor Babenco con Jack Nicholson, Meryl Streep, Carroll Baker y Michael O'Keefe.