un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

miércoles, 30 de agosto de 2017

cuando ya no quede nadie en los pueblos

cuando ya no quede nadie en los pueblos
Llegará el otoño
volverá el silencio, el vacío
los días más cortos
las noches más largas
la soledad se asentará en las piedras, en la tierra, en las palabras, en la sangre, en la piel
se acabará la música
las verbenas
el cine de verano
y el vuelo de los abejarucos y las golondrinas
sólo la vendimia y las fiestas de san Miguel
darán un último aliento
a los que aquí quedamos.
llegarán las lluvias, los arco iris y los rojos atardeceres
y volverá la rutina
y la resignación y el olvido
¡nadie se acordará de nosotros mientras estemos vivos!
y el abandono que brotará entre las zarzas y las ortigas
nos impedirán apreciar la belleza
y la necesidad de las caricias.
Llegará la época de los membrillos y las setas
bajará de la sierra el lobo, el jabalí y el frío
un frío que echara más leña al fuego.
seremos unos recuerdos del verano
una fotografía, una postal, un amor
o una estadística o unos votos
y las ausencias se harán presentes
¡sólo en los entierros volveremos a juntarnos!
y perderemos amigos, recuerdos y caminos
y el olvido
traerá como hojas arrastradas por el viento
un odio sin rabia
que nos dejará en la garganta
un sabor a moneda antigua
y sólo nos quedará tragar saliva
porque no tendremos
a quien escupir

un poema de j.p.g y la fotografía es de aquí

lunes, 28 de agosto de 2017

Los cuadernos del Haza. Pablo Cerezal

"Los cuadernos del Haza" Pablo Cerezal (ediciones carena) 
El Café Hafa, de Tánger, es el punto de partida y de encuentro en este regalo a Marruecos, donde el autor Pablo Cerezal nos da la oportunidad de conocer sus calles laberínticas, alejadas de los circuitos turísticos, donde, ni todo es luz, ni todo es sombra. Los cuadernos del Hafa son las anotaciones que el protagonista va haciendo de su viaje, de su encuentro con Munir en un vagón de primera. Son las sensaciones calientes de un amor fugaz plasmadas en un papel, que ha de estar sucio por el trayecto, ajado incluso, arrugado y, sobre todo, profundamente vivo, como el personaje de Aanisa. Y "Los cuadernos del Hafa", ahora sí, en cursiva, es también el recorrido por la ciudad de Tánger del escritor William Burroughs, que será simplemente Bill para el lector; de Jane Bowles, del Rolling Brian Jones (Jonesy) o de Brion Gysin, entre otros. El autor da voz a estos personajes, rebuscando entre sus pasiones, sus obsesiones, sus adicciones. 
Desde la primera página, que es la 52 de ese cuaderno que va escribiendo el protagonista, el autor parece retar a un lector al que se le dilatan las pupilas de asombro. ¿Qué es esto?, pensarán aquellos más cuadriculados. Porque para leer a Cerezal hay que despojarse de las vestiduras de occidente que aprietan tanto, hay que sacarse las normas establecidas de la cabeza y dejarse llevar por el caos maravilloso de un país tan fascinante como Marruecos, nuestros vecinos del sur.

Un estilo que baila entre el lirismo y la suciedad de las palabras, entre la belleza y lo más horrendo que nace del alma humana. Un juego en el que los personajes y las palabras se va cruzando, aquí y allá, atrás, adelante, rodeándote y presionando más y más hasta el límite. Un juego, también, el estilo del autor, perfectamente diseñado, que pone y quita comas o puntos a su antojo, que deja las frases a medias, suspendidas en el aire, flotando al borde del abismo, como el polen marroquí. 
Me ha gustado. Porque es un placer leer con los ojos abiertos todo lo que Cerezal va diciendo y callando entre las páginas para construir finalmente tu propio prisma de una verdad subjetiva. "Los cuadernos del Hafa" es como un gusano que se mete por la sangre y quieres llegar antes que él al corazón, no vaya a ser que te lo rompa, o te lo pudra. Eso sí, he echado en falta una sacudida de ese corazón, porque le gané la batalla al gusano amenazador y mi corazón se quedó intacto, en su sitio, no se marchó volando por la ventana ni se resquebrajó, y las lágrimas no brotaron nunca, y la angustia no lo envolvió todo, porque estamos una obra tan perfecta que se le ha escapado una pequeña vibración sobrecogedora, fuera ésta la que fuera.  
Una novela para leer en alta voz, para saborear sus párrafos de adjetivación exacerbada en un equilibrio virtuoso. La realidad no es la que vemos, sino la que inventamos, dice Munir, mi personaje favorito de la novela junto con Burroughs y Aanisa, y posiblemente esa frase entrañe todo lo que es "Los cuadernos del Hafa". Una novela valiente, minuciosa y onírica. reseña del blog cajón de historias

jueves, 24 de agosto de 2017

de copas con un hada madrina de carne y verso. un poema de J.P.G

de copas con un hada madrina de carne y verso
comparto mi último cigarro con Gloria Fuertes
hablamos de el amor, el humor y el dolor
de la soledad, del juego, de la guerra
del hambre de su infancia
del obrero, del barrio, del pueblo
bebemos, reímos
¡brindamos!
por la vida, por la felicidad
por los que luchan, por la revolución
escribimos versos en las puertas de los lavabos
y en las paredes de edificios oficiales
    La libertad no es tener un buen amo, / sino no tener ninguno.
    Hundir al que trepa / subir al  de abajo, / ese es mi trabajo.


es un hada madrina, esta Gloria, tierna y rockera
cargada de espaldas y de ternura
a veces con mala leche
a veces con mala pena
con el amor a cuestas
y la rebeldía sin banderas
un hada que saca palomas
y tigres con bigote
y cabras solas
de su asombrado sombrero
y caramelos
y poemas
de los bolsillos de su chaleco remendado

me la imagino
esta noche
sola
arropada bajo una manta
en la azotea
con la brasa de la colilla
calentando y alumbrando al universo
¡con sus versos!

[un poema de josé pastor] Gloria Fuertes en librosyaguardientes

miércoles, 23 de agosto de 2017

reseña de "Los últimos (Voces de la Laponia Española)" de Paco Cerdá

DIEZ DÍAS EN EL FIN DE UN MUNDO: LOS ÚLTIMOS (VOCES DE LA LAPONIA ESPAÑOLA ) PACO CERDÁ. Ed. Pepitas de calabaza. 2017.                                                                                                                          “ El mantra en que se educaba a la juventud es fácil de resumir : estudia mucho vete,   y no vuelvas porque será visto como un fracaso…”
Las ruinas tienen el efecto de despertar preguntas en el espectador. Las ruinas, algo que ha sido declarado inútil y entregado al abandono. Algo antes útil, deseado, levantado con esfuerzo, donde la vida pudo desarrollarse, que un buen día se decide abandonar. Es esta declaración de algo como inútil la que determina la ruina.
Son muchos los libros que últimamente se preguntan por cómo se llegó a esto, que indagan y tratan de comprender las ruinas de un país y una sociedad. Entre estos libros, el de Paco Cerdá, esta “ incursión por el corazón europeo de la despoblación… para escuchar las voces y desentrañar los silencios de sus moradores”, según sus propias palabras, se ha convertido enseguida en uno de nuestros favoritos. El escenario, el Sistema Ibérico, esa gran mancha marrón que en los mapas escolares cruzaba desde La Rioja hasta Levante. El argumento, el lento arruinarse del corazón de un país. Los protagonistas, esos últimos a los que alude el título, supervivientes y resistentes a los que el libro da voz.
En este escenario, “un mundo que perece a espaldas de la civilización urbana”, el concepto de ruina es algo más que una metáfora o un elemento pintoresco, es la clave que da, o quita, sentido a toda una sociedad, que todo lo determina. “ La hemorragia no hace más que avanzar, primero fue por la emigración; ahora es porque se mueren los últimos habitantes que quedan en cada rincón”. “Desiertos demográficos sin posibilidad de regeneración, los llaman los geógrafos. El vacío se siente en ellos”. “ Lo que era pura estadística ya es una sensación que ha penetrado en el sentir”.
El fin de un mundo adquiere en estas páginas perfiles claros y dramáticos, especialmente visibles por ese vacío sobre el que se recortan las figuras de sus protagonistas, por esa soledad donde sus voces se escuchan con nitidez.
Pero, además, creemos que, gracias a su estilo y a la forma de aproximarse al tema, este libro se convierte en un ejemplo a seguir. Creemos que adquiere un valor que va más allá del caso concreto que documenta. A todos aquellos incómodos con la corriente uniformizadora de los tiempos presentes, estas historias no debieran resultarles indiferentes. Puede resultar lejano pero, aun viviendo en un gran barrio alejado del campo, trabajando en la última fábrica del polígono, buscando una lechuga fresca en la última tienda de ultramarinos, la última tasca naufragando en un mar de enotecas y gastrobares, todos podemos ser los últimos, y tener que elegir entre dos calles, la de la renuncia o la de la resistencia.
A todos nos pueden resultar cercanas palabras como las de Blas, el de Maderuelo: “Aquí está mi vida y me duele imaginar que cualquier día se pierda… creo que las raíces son importantes… que hay una sabiduría popular que merece ser conservada, pero las corrientes económicas y administrativas no van por ese camino… hace tiempo que las corrientes dejaron atrás esta tierra y eligieron para fluir el mundanal ruido, con sus productores y consumidores todos bien reunidos en grandes rebaños y siguiendo al unísono la misma música, el mismo tambor”
EL ARTE DE DAR VOZ.
                       “El narrador ha convertido la serranía en el paisaje moral de sus novelas al contraer una acto de militancia doble: con la historia y la cultura de la derrota y con los perdedores de todo, con los que nunca han tenido voz. La voz de los que jamás han sido nombrados”.
Así habla nuestro autor sobre la obra del novelista Alfons Cervera, con el que conversa en su viaje, pero estas palabras bien podrían, en cierta manera, aplicarse a la forma en que Paco Cerdá ha concebido su propio libro.
El tema de la despoblación, con sus tintes melancólicos, se presta demasiado a la estilización literaria, estilización que amenaza con convertirlo en una trampa poética, en un lugar común, en un tópico. Nuestro autor no es inmune a este registro de desolación lírica que insensiblemente nos viene a todos a la cabeza: “En esta sinfonía de los adioses –de los mayores que se mueren, de los jóvenes que emigran, de los niños que no llegan a nacer- se ha dibujado una realidad envejecida, como de despedida en ciernes…” Pero, acertadamente, consigue revolverse contra esa languidez de despedida y buscar una cierta distancia desde la que poder construir un discurso que, además de conmover, nos ayude a comprender. “El deleite ante la ruina solo es posible en un corazón que no ha sufrido el embate de la degradación, ni es capaz de ponerse en su lugar”.
Por paradójico que parezca, son las personas más próximas al problema, las que lo viven cotidianamente, las que ayudan a conseguir esa distancia y a despojarse de los tópicos preestablecidos. Hay un “… tópico de lo rural que todavía se arrastra. La gente de la ciudad tiene la idea del edenismo… de qué bien se está allí y que tranquilidad. Han convertido un problema político como es el aislamiento y las desigualdades en un atractivo tópico impregnado de bucolismo. Se asocia a un paraíso al que, paradójicamente, nadie quiere ir a vivir…”
La decisión de articular el libro en torno a la voz, opiniones y vivencias de los protagonistas, de tratar de ver lo que ellos ven, no es solo una postura ética. Es también un formato narrativo que resulta enormemente didáctico cuando, como en este libro, es usado con habilidad.
Nos gustaría entonar aquí un elogio del reportaje. Un canto a la necesidad de ese género, donde informarse y desentrañar una cuestión es lo primordial. El reportaje, donde el escritor es un detective en búsqueda de testigos, donde el olfato para encontrar voces de informantes es tan necesario como la pluma. El reportaje, con su continuo preguntarse, su estructura ágil y abierta. Cuando va acompañado de una escritura cuidada, como es el caso, no tiene nada que envidiar a ningún género literario.
El reportaje ofrece, además, de forma natural, la oportunidad de dejar hablar a los verdaderos protagonistas, de usar voces verdaderas, sin que estas deban subordinarse al argumento o al actor principal, como sucede en otros formatos literarios. El reportaje ofrece posibilidades que Paco Cerdá ha sabido aprovechar.
ELOGIO DE LA RESISTENCIA
                                  “ – De la despoblación se ha escrito todo. Pero lo único que se ha hecho ha sido escribir y hacer estudios… estoy harta de que me estudien, que parecemos bichos raros… Estamos muy hartos, hasta el gorro, de recibir lecciones. Aquí todo el mundo viene a decirnos qué hacer para que esto funcione. Pero nadie se queda a hacerlo. Todo el mundo viene, lo dice y se pira. Y ya cansa”.
Están los que miran desde fuera y los que lo ven desde dentro. Están los que analizan: “ Han dejado de creer en si mismos. Hay un potencial enorme, pero han aceptado que así son las cosas y ya está”. Están los que protestan: “Esto es crear la despoblación… si te niegan los servicios más básicos y te ponen pegas por todo”. Y están los que hacen: “Nadie espere, nadie se atreva a soñar que los remedios que esta zona precisa van a venir de fuera”.
No se trata sólo de dar voz. Es labor, es habilidad de quien escucha y luego lo cuenta, ordenar, dar un sentido a este conjunto de voces. Actuar como un director de orquesta que nos haga distinguir con claridad los distintos tonos. El autor de este reportaje no resuelve el problema, ni descubre su origen, ni propone soluciones mágicas, ni señala quién tiene razón… pero nos hace oír con claridad las palabras que dibujan esta realidad.
Escoge voces que tienen algo que decir. Oímos a los mayores que conocieron una realidad bien distinta. Oímos a los niños que se quedan sin compañeros y sin maestros, a los maestros que se quedan sin escuelas. Oímos los problemas y oímos las ventajas de la vida en el pueblo. Oímos el silencio. Oímos las propuestas. Apenas oímos la voz del poder, cosa encomiable en un periodista, aunque sentimos sus efectos. En plan de igualdad oímos a intelectuales y a pastores. A los que siempre han estado allí y a los que han venido, tropas de refresco para luchar contra las estadísticas.
Oímos el coro de voces, su tono no es alegre, pero su canto no es fúnebre. No entonan ninguna elegía sino, a pesar de todo, una canción de vida. Si a los protagonistas de esta historia se les viera sólo como víctimas, no habría tensión narrativa ni argumento posible. Sólo una lenta cuenta atrás, sólo oiríamos el lento caer de las hojas en un otoño. Pero, junto a este caer de hojas, oímos el rumor de una perenne resistencia, incluso el brotar de alguna yema. El coro de voces… “…Se niega a participar del apocalipsis generalizado. Porque detrás del apocalíptico, avisa, se esconde un inmovilista. ¿Entregamos nuestra cultura y nuestros pueblos al escepticismo, al pesimismo, a un nihilismo que al final es reaccionario? Pues no, dice… me niego a entregar las armas… seguiremos resistiendo… de mala manera, siendo menos y en peores condiciones… pero resistiendo”.
Vivimos en un mundo en que ni siquiera hace falta actuar para convertirse en un resistente. A veces el negarse a hacer, el no dejarse llevar por la corriente, el seguir como se está si así se está bien, es visto como un acto de rebeldía. Qué pensar cuando el que la gente se fuera era visto como lo normal, y era a la gente que se quedaba a la que se le preguntaba porqué lo hacía. “Que porqué no me he ido, porque no me ha dado la gana”.
A veces a esta voluntad personal la acompañan razones. Hay quien no se adapta a la ambición de la vida moderna y prefiere la tranquilidad. Quien ve en esas pequeñas escuelas la posibilidad de un trato más personalizado y de un mayor contacto con el entorno. Quien valora los lazos personales más intensos que se generan en comunidades pequeñas… Incluso hay quien llega a invocar un valor tan devaluado como la libertad: “…la ciudad me gusta mucho, pero yo no soy para estar bajo amo. No soy para trabajar en un sitio del que te despachen por llegar tarde y adonde no puedas ni hacer la siesta. No, en amo no. Yo aquí he estado siempre libre… Dice libre, calla y sonríe. Como quien guarda un secreto que no quiere revelar. Como quien no quiere humillar a su interlocutor y preguntarle tú eres libre, acaso te crees más libre que yo… Dice a mí no me cogen y vuelve a sonreír. Si hay maquis que resistan el mundo actual, Juanito es uno de ellos.”
A lo largo de las páginas, oyendo las voces y los ejemplos de un buen puñado de resistentes, una cálida simpatía se va adueñando del lector, y sentimos que, más allá de todas las razones, existe… “ Una verdad profunda que a veces solo entienden quienes acertadamente ven gigantes y no molinos de viento”.                para descargar la reseña en scribd [reseña de Pedro Villalón en la revista "La última" (ediciones RaRo)]      para descargar la reseña (issuu)

lunes, 21 de agosto de 2017

pon un poco de ruido en tu vida. un poema de J.P.G

pon un poco de ruido en tu vida
que se acoplen tus acordes
    tus sonidos
    tu boca tu lengua tu cuerpo
que chirríen tus certezas
que se encabrone tu voz y tus palabras
desentona desafina desafía
hasta quedarte afónico
grita goza aúlla
haz ruido
que retumben tus cuatro paredes y las de tus vecinos 
que caigan los muros las fronteras los refugios
revienta altavoces cerebros bocas
haz ruido y deja de vivir al pie de la letra
desmonta el metrónomo el diapasón el reloj  el calendario
manda ¡a la mierda!
los karaokes los hilos musicales las frecuencias moduladas
haz ruido que perturbe que confunda
electrifica el folk
samplea el blues
poetiza el punk
malea el jazz
un ruido que acelere el pulso de tu corazón y de tus tripas
que haga bailar a tus pies y a tu imaginación
que te de sed hambre rabia
que silencie la voz del amo
que rompa el silencio de los cómplices
arma ruido
y acalla los ruidos de todos los que te quieren en silencio


un poema de José Pastor

domingo, 20 de agosto de 2017

George Orwell fue amigo mío. Adam Johnson

"George Orwell fue amigo mío" de Adam Johnson (Seix Barral). Un libro de relatos altamente recomendable y adictivo, que enfoca las historias que cuenta desde un punto de vista original y inusual. Seis relatos demoledores, turbadores, de unos personajes que intentan sobrevivir en un mundo que no se lo pone nada fácil.  Historias que hablan sobre la perdida, la soledad, el poder, el miedo, la enfermedad, el bien y el mal o la influencia de la tecnología en nuestra vida.

viernes, 18 de agosto de 2017

gente anormal. de Rakel Rodríguez


gente anormal
Nos hacen creer
que esos que aparecen en televisión
son personas como nosotros.
No los creáis.
Quieren creer que puedes ser así:
hortera, sin principios, sin ideas
pero eso sí, guapos de bote
dientes blanqueados que dan grima
tetas postizas
labios postizos
frentes lisas y sin problemas
sin llagas
sin cicatrices.
Caras artificiales.
Cuerpos artificiales.
Mentes superficiales.
Anormales.
Quieren hacerte creer que son como tú.
Y lo que es peor:
que tú puedes ser como ellos.
No lo aceptes. No lo aceptes.
No lo creas.
No lo van a conseguir
¿o sí?
tal vez ya lo están consiguiendo…

(De "Muerta de frío") 
Fotografía de Vivian Maier

miércoles, 16 de agosto de 2017

para descargar Los valientes andan solos

Título original: Lonely are the Brave decargar en torrent
Año: 1962
Duración: 107 min.
País: Estados Unidos
Director: David Miller
Guion: Dalton Trumbo (Novela: Edward Abbey)
Música: Jerry Goldsmith
Fotografía: Philip H. Lathrop (B&W)
Reparto: Kirk Douglas, Gena Rowlands, Walter Matthau, Michael Kane, Carroll O'Connor, William Schallert, George Kennedy, Karl Swenson, William Mims
Productora: Universal Pictures
Sinopsis: Nuevo México, 1953. Jack Burns, un vaquero amante de la libertad y de los horizontes abiertos, llega cabalgando al pueblo de Duke City. Su intención es liberar a su amigo Paul Bondi antes de que lo trasladen a una prisión estatal. Bondi, que ha sido condenado a dos años de cárcel por acoger en su casa a algunos mexicanos que han cruzado ilegalmente la frontera, es un escritor que dejó su vida aventurera para casarse. Jack visita a la esposa de su amigo para exponerle su plan, pero ella lo rechaza, porque cree que puede complicar todavía más la situación.
A Kirk Douglas le gustaba elegir los temas y las fuentes de inspiración de los films que protagonizaba. Controlaba la elaboración del guión, seleccionaba a los responsables del equipo técnico y elegía al realizador. Tras leer la segunda novela de Edward Abbey, "The Brave Cowboy" (1956), decide llevarla a la pantalla. Encarga el guión a Dalton Trumbo ("Espartaco", 1960), la música a Jerry Goldsmith ("Chinatown", 1974) y la realización al gris, pero dúctil, David Miller. El resultado es una película sólida y vigorosa, la preferida del actor.
La acción se traslada de 1953 (novela) a 1961/62 (film). Se rueda en los parajes naturales, abruptos y espléndidos de las montañas de Albuquerque (Manzano Mountains, Sandía Mountains, Tijeras Canyon), en Nuevo Méjico. La atención se focaliza en el drama de un vaquero que sigue aferrado a las tradiciones del Viejo Oeste, no acepta ataduras ni compromisos, no dispone de permiso de conducir ni de tarjeta de identidad. Vive con la sola compañía de su yegua Whisky y tiene en alta estima a su antiguo compañero, Paul (Michael Kane), que le dejó hace algunos años para casarse, crear una familia y dedicarse a escribir. Por su antigua amistad se muestra dispuesto a correr grandes riesgos, que pueden costarle penas de privación de libertad o convertirse de por vida en prófugo de la justicia.
El anacronismo del personaje, John W. "Jack" Burns (Kirk Douglas), se visualiza a través del contraste de sus viejas ideas y sus medios primitivos con la persecución de que es objeto con ayuda de helicópteros, jeeps, vehículos todoterreno, trasmisores/receptores de radio, etc. El paisaje presenta respecto del habitual del Viejo Oeste la multiplicación de cercas, letreros de prohibición de paso, autovías saturadas de tráfico rodado y ruidos estemporáneos (reactores supersónicos).
La aventura de Jack, arriesgada y esforzada, provoca sentimientos de compasión, por su inadaptación a la realidad de su tiempo y las consecuencias que de ello se derivan en el ámbito de su aislamiento y marginación y en la agresividad que su porte desmañado y su olor salvaje suscitan cuando se acerca a lugares públicos (bar, centro local de detención). También suscita sentimientos de admiración y respeto, por su entereza, fortaleza, capacidad de sacrificio, trasparencia y sinceridad, como le ocurre al sheriff Morey Johnson (Walter Matthau).
La obra, el personaje y la relación del mismo con la naturaleza convierten el film en una sincera y espontánea apología del medio natural, que fue valorada por los primeros movimientos ecologistas de los años 60 y siguientes. Por lo demás, el paisaje se convierte en el reflejo tangible del mundo interior de Jack, cuyas ambiciones chocan con los intereses del progreso que contamina, ocupa, modifica y destruye espacios naturales.
La película ofrece, además, una interpretación vigorosa de Kirk Douglas, en un papel cortado muy a su medida. Le acompañan dos espléndidos secundarios: Walter Matthau y Gena Rowlands.    
[por Miquel Palma (Mallorca) (España) en Filmaffinity]    para descargar (en Filefactory)

jueves, 10 de agosto de 2017

para descargar "Sobre las plantas silvestres de Cástaras" Carlos Gil Palomo


aquí y aquí de los mejores libros de etnobotánica que podrás leer. "Sobre las plantas silvestres de Cástaras" de Carlos Gil Palomo, ilustrado con dibujos de José Manuel Juárez Castillo y fotografías del autor. Editado por Ediciones RaRo.

sábado, 5 de agosto de 2017

Instinto de conservación. un poema de Sherman Alexie

Instinto de conservación
Hace años, en Spokane, una mujer salvó
una familia de gansitos huérfanos.
Ornitóloga aficionada, crió a los pájaros
y luego los soltó
en el estanque de Manito Park,
donde una docena de cisnes, blancos y elegantes,
destrozaron a los gansos y se comieron sus corazones.
Por supuesto fue televisado en vivo
por los noticieros locales. Los testigos lloraban.
Mi madre y yo nos encogimos de hombros,
no ante la muerte, sino por esas gentes inocentes que creen
que los pájaros no asesinan, violan ni matan.
Como nosotros, los cisnes pueden ser celosos y peligrosos
y, eso sí, encantadores, ya lo creo, y hasta monógamos.

otro poema de Sherman Alexie aquí la ilustración es de Miguel Navia y el poema de Sherman Alexie de la revista Ojarasca

martes, 1 de agosto de 2017

Breve historia de siete asesinatos. Marlon James

"Breve historia de siete asesinatos" es una novela trepidante y brutal sobre los entresijos del poder, y los efectos que sobre el mismo tienen la corrupción y la mentira. Dudo que se haya escrito, en lo que va de siglo, mejor obra sobre estas cuestionesIrvine Welsh.

3 de diciembre de 1976, a dos días del concierto Smile Jamaica -con la actuación estelar del hijo pródigo, Bob Marley-, que tiene como objetivo calmar a las facciones enfrentadas en una escalada de violencia previa a las elecciones. Aquella tarde, siete pistoleros, aprovechando el ensayo de la banda, asaltan la casa del cantante hiriendo al propio artista, a su mujer y a su mánager. Poco se supo -y casi nada se sabe aún- sobre los presuntos autores de aquel homicidio frustrado, pero son muchas las leyendas y las canciones que en "Breve historia de siete asesinatos" relatan lo ocurrido. Construida sobre los testimonios ficticios de quienes participaron en aquellos acontecimientos (sicarios, mafiosos, políticos o espías; víctimas y verdugos; simples espectadores e, incluso, algún fantasma), "Breve historia de siete asesinatos" nos lleva al corazón de las tinieblas jamaicanas recorriendo tres décadas turbulentas e infinidad de episodios estremecedores (no exentos, pese a todo, de un elemento cómico). Manejada con increíble pericia, la estructura coral permite a Marlon James plasmar los hechos desde múltiples perspectivas y texturas verbal.
"Breve historia de siete asesinatos" es una electrizante tragedia coral que recrea la vida y tribulaciones de aquellos asaltantes y nos transporta al corazón de las peligrosas calles de Kingston, en compañía de pistoleros, traficantes, amantes, agentes de la CIA y algún que otro fantasma. (Malpaso Ediciones)