un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

sábado, 22 de abril de 2017

miércoles, 19 de abril de 2017

tres poemas de Chuba Duruba



Clara
La conocí una noche de farra.
Después de muchos whiskys
rematamos en mi casa.
Acabamos bien aquel día
viendo amanecer desde la cama.
La mañana siguiente,
cuando se marchaba,
me pidió prestado un libro.
No la volví a ver,
un amigo común
me dijo que se lanzó
de un séptimo piso.
Ahí quedó el hueco,
como un abismo interminable
en mi estantería.
(De "Mordiendo el polvo")

El cojo
Siempre lo conocí con una pierna,
la otra, contaba, la perdió en la guerra.
Sólo lo escuché quejarse de una cosa:
lo caro que le salían los zapatos.


El banco del parque
He vuelto al banco
donde nos besábamos.
Han pasado muchos años,
muchas lluvias
sobre el frío mármol
que un día nos envolvió.
Aquí sigue
bajo las acacias desnudas
en otro invierno gris.
Sentado en él
miro las palomas
que una vez fueron nuestras
como hoy siento míos
aquellos besos que me regalaste.

martes, 18 de abril de 2017

el cubo de Rubik´s. un poema de josé pastor


el cubo de Rubik´s
nunca fui capaz de resolver el cubo de Rubik´s
veía por televisión
a chavales de mi edad
cuyas manos parecían ir a cámara rápida
resolverlo en 38 segundos
en 22,95 segundos
en 4.73 segundos
para mi eran unos putos genios
como Einstein o los Globetrotters
y además estaban los marcianos
los que lo resolvían con los ojos vendados
con los pies
o bajo el agua de una sola respiración
¡acojonante!
los Stephen Hawking del cubo de Rubik´s.

yo sólo pude terminar dos caras
¡y en tierra firme!
generalmente la roja y la azul
lo intentaba
pero era inútil
en el barrio andábamos todos igual de parejos
se nos daba mejor
el fútbol o meternos en líos.

pero lo que más me llama la atención
es que de repente
desaparecieron
desaparecieron de nuestras vidas
y de la faz de la tierra
como si se hubieran desmaterializado
como si todos los que fuimos incapaces
de resolver aquel jodido cubo
los hubiéramos tirado al cubo de la basura
o enterrado bajo tierra
o voleado a algún agujero negro
o destrozado a martillados
hasta su completa aniquilación
para no dejar ni rastro
de aquella derrota absurda e inútil

un poema de josé pastor de "cuando los trenes paraban en todas las estaciones"

jueves, 13 de abril de 2017

Entrevista ficticia a Gloria Fuertes


- Empezaste a escribir muy joven, pero no precisamente porque tu familia te apoyase.
Nací en la calle de La Espada y viví en Dos Hermanas, Tres Peces y Cuatro Caminos. Barrios de gente obrera, mucha necesidad, mucha puta y algún convento (…) Cuando mi madre me veía con un libro, me pegaba. Nadie de mi familia me dijo nunca: “escribe, hija, escribe, que lo haces bien…” Nadie. No tengo nada que agradecer a mi familia. Pero cuando se quiere una cosa, aunque tu familia no te ayude, se consigue. Si vales de verdad y quieres algo con todas tus ganas, sales adelante seguro.
- Incluso aunque tengas que superar una terrible Guerra Civil.
Sin la tragedia de la guerra quizá nunca hubiera escrito poesía. No tenía más que un traje, un cuaderno y mucho miedo a que se gastara el lápiz (…) Empecé a escribir poemas cuando descubrí que se podía querer a una persona que no era de tu familia, menuda sorpresa me llevé.
- Estás en el bando de los vencidos y, además, eres mujer y te gustan las chicas…
Yo he sido feminista desde que era niña, pero no lo he sabido hasta bien pasados los cincuenta años, creo que fui la primera mujer que se recorría Madrid en bicicleta, y que iba con falda-pantalón primero y pantalón sin más después, y con corbata, una cosa delirante. Y que estaban muy mal vistas. Yo lo hacía porque me gustaba, pero ahora veo que era un poco rebelde, supongo que siempre lo he sido.
- Tan rebelde que a finales de los sesenta casi acabas en la cárcel por leer un poema…
Lo leí en un recital de la librería Abril, por la calle Arenal, y un señor muy malo me denunció por pacifista. Me llevaron a los sótanos de la comisaría de la Puerta del Sol y me metieron en un cuartucho gris, frío, con bancos de piedra. Había otras cinco mujeres detenidas que ni me miraron. Encendí un cigarrillo y se acercaron todas. “Dame un chupi, pásame la toba…” Y así empezamos a hablar y a preguntarnos qué hacíamos allí cada una. “Yo por mechera”. “Yo por puta”. Y una de unos sesenta años dijo: “Pues yo por abortar”. Al ver la cara que se nos quedó, añadió: “Por hacer abortos gratis a otras”. Cuando me preguntaron a mí, dije que por un poema. Me miraron confundidas.
- Muchos años antes habías creado "Versos con faldas". ¿Cómo surgió este grupo poético?
Yo lo único que hice fue inventarme el nombre, queríamos acabar con el “si me lees te leo” tan típico de las tertulias de hombres que tanto nos ignoraban y que tan pocas ganas tenían de leer nuestros poemas, que ya entonces eran tan buenos o mejores que los suyos. El objetivo era que fuese el público – y no unos escritores rancios llenos de prejuicios – quien juzgase nuestra poesía.
- Ellos, como mucho, solo podían ser ‘poetos’, ¿no?
(Risas) La poesía es cosa de mujeres porque las mujeres son las que tienen más sensibilidad. La poeta es siempre mujer. La mujer que escribe poesía es una poeta. El hombre que escribe poesía, como muchísimo, es un poeto.
- ¿Qué es para ti la poesía?
La poesía es lo más. Es un misterio absoluto. Quien escribe poesía es un elegido. Poesía es decir lo máximo con lo mínimo. Es emocionar, alegrar, mejorar. Es un agua benéfica que por donde pasa te moja. La poesía ayuda, acaricia y, sobre todo, pellizca. Hay que ser poeta en todo y para todo. Hay mucho técnico, pero poco poeta (…) Si un hombre leyera poesía y le llegara al corazón, no tendría odios políticos, por ejemplo. La poesía puede deshacer el odio del corazón.
- ¿Aciertan quienes incluyen tu obra para adultos en la poesía social de los 50?
Yo no sé si mi poesía es social, mística, rebelde, triste, graciosa o qué. Quiero – y me sale sin querer – escribir una poesía con destino a la Humanidad. Que diga algo, que emocione, que consuele o que alegre. Otras veces, al señalar lo que pasa, denuncio o simplemente aviso. No sé la carga poética que arrastran mis versos, lo que sí sé es el amor del que nacen. Yo escribo con corazón y a lápiz, como otros escriben con bolígrafo o a máquina. Si esto es poesía social, que baje Dios y lo vea.
- ¿Qué valoras más en tus poemas: lo que quieres contar o cómo lo cuentas?
Hay poemas técnicamente perfectos que no dicen NADA. Hay otros que parecen descuidados de forma, pero que dicen TODO. Podéis escoger a vuestro gusto. El ideal es que el poema sea perfecto en fondo y forma. Si esto no es posible, escoge siempre los poemas que nos dicen ALGO.


- ¿Y cómo logras que ese ‘algo’ llegue a tus lectores, que les emocione?
Para conseguir conmover y sorprender al lector hace falta pillarle por sorpresa. Por esto ya en mis primeros libros fui escribiendo poemas muy breves. Mini-poemas, momentos. Mi libro "Sola en la sala" supuso la máxima expresión de esa idea, logré concentrar toda la esencia de mis sentimientos en el menor número posible de palabras. Exprimí la idea y obtuve el zumo, el tuétano de mi poesía. Es una época en la que, como curiosidad, yo solo me alimentaba de zumos… y otras bebidas.
- ¿Corriges mucho tus poemas?
La poesía es como el hipo. Me da, no sé cuándo ni por qué, y tampoco sé pararla. Escribo mientras me dura. Cuando escribo es como si entrase en trance. Cualquier otra cosa que haga en mi vida la medito más que la escritura. Parece que me dictan y que yo solo soy un instrumento. Cuando alguna vez me he puesto corregir un poema, siempre me ha quedado peor que el original, y he comprendido la fuerza poética que tiene la intuición. No soy nada crítica con lo que escribo, me gusta casi todo. Mi poesía está hecha de un tirón.
- No me lo creo, pero no quiero discutir contigo. ¿Qué temas te interesan más?
En mi poesía el tema que más me interesa es el dolor. El dolor en mí y en los demás, por este orden egoísta. Después, el amor. En tercer lugar, lo contrario del amor: las injusticias, las guerras y los bichos.
- Pero en tu obra para adultos, junto a ese dolor y a esa crítica, también hay humor, mucho humor.
Comprendo que los poetas que han nacido en un seno y ambiente burgués tengan cierto sentido de culpabilidad. No es mi caso. Yo nací en un seno de hambre y de pobreza. Me crié en una chabola a ras de tejado, no había luz eléctrica ni agua. Retrete sí, con una cortina de sábana vieja pieceada. Exquisitamente decorativa.
 - ‘Un globo, dos globos, tres globos’ te convirtió en una escritora famosa, pero te etiquetó también como una escritora para niños. ¿Te llegaste a agobiar?
Tenía una participación casi diaria. A los niños les llevaba poesía, les enseñaba a dibujar con poemas. Luego me ofrecieron ser guionista de ‘Barrio Sésamo’ pero yo no me veía escribiendo de encargo. Un poeta no puede escribir de encargo (…) Me gusta mucho salir por la televisión, pero lo paso fatal. Me tengo que tomar una tila antes de aparecer. Pero la gente me coge más cariño cada vez que salgo, será que me ven humana (…) Soy un cruce de niña sabia y niña, y eso da a veces la impresión de ingenuidad.
- ¿Puedes definir el humor en una frase?
El humor es tener buena uva.
- ¿Qué poetas te han influido más?
Cuando empecé a escribir, de niña – adolescente, como no había leído nada, mi primera poesía no tenía influencias. Empecé a escribir como hablaba, así nació mi propio estilo, mi personal lenguaje. Necesitaba decir lo que sentía, sin preocuparme de cómo decirlo. Quería comunicar el fondo, no me importaba la forma, tenía prisa. Luego he leído y leo a otros poetas, pero no pienso que me hayan influido, pienso que sigo como entonces: huérfana e independiente.
- Estás a punto de cumplir cien años y ya eres inmortal. Regálanos un epitafio a los que sí moriremos.
Ya no toso.
 la entrevista es del blog después del hipopótamo

miércoles, 12 de abril de 2017

Poemas rescatados de las llamas. Víctor Mesa


Víctor Mesa y sus poemas rescatados de las llamas, cuentan historias, historias de una juventud que resiste, que lucha, que construye "barricadas contra lo finito", que mantiene "la llama encendida/en todos los horizontes". Sus poemas huelen a libertad, a café, a tabaco, a hachís, a garitos, a pacharán... Beben de Bukowski, de Bolaño, de Roger Wolfe... y de los poetas (Juan, Rakel, Joaquín, Manuel...) de una ciudad de provincia que es Jaén, pero que podría ser Teruel, Soria, New York, Damasco o Marsella. En ellos se habla, con alevosía y nocturnidad, de sueños, esperanzas, revoluciones, poesía, amor, amistad, viajes, borracheras... Son poemas que palpitan, que tienen vida propia, que gritan, un grito individual y colectivo, "para no dejar que el silencio vaya ganándose terreno". Un canto a la rebeldía, a la juventud, a la amistad, al disfrute, a la búsqueda de "un paraíso sin explorar".

martes, 11 de abril de 2017

Tres migas de pan. Víctor Mesa

TRES MIGAS DE PAN

I
Nosotros vivimos en los límites.
Lugares perfectamente flexibles
para hacer lo que nos venga en gana.

Expulsados,
pero eternamente dignos.

II
Siempre perdidos
recorriendo el laberinto
de la ciudad
bailando hasta el fin de la noche
o hasta bien entrado el día
sacándole hasta la última gota de leche
a la vaca madre
fumando como si les hubieran
cogido prestado un pulmón a la muerte.

III
No tienen tiempo para preguntarse.
No lo necesitan.
Nadie aún les ha dicho
la última palabra.

un poema de Víctor Mesa en "Poemas rescatados de las llamas" (Piedra Papel Libros)

sábado, 8 de abril de 2017

Continuara... sagas literarias en el género negro y policiaco español

"Continuará… Sagas literarias en el género negro y policiaco" español repasa la historia de la novela negra y policiaca en la literatura española. A partir del análisis de las principales series detectivescas y policiales, se expone el desarrollo del género a lo largo del siglo XX y su situación actual, caracterizada por la eclosión de títulos, la diversidad de variantes y la presencia de hitos como Eugenio Fuentes, Alicia Giménez Bartlett o Lorenzo Silva. Además de ofrecer un panorama completo que recoge los principales autores y personajes, el libro trata de explicar y contextualizar las principales características de la narrativa serial, así como su influencia en la evolución del género en la literatura española. Editorial Alrevés  En este ensayo ambos investigadores se han centrado en el fenómeno de las sagas como elemento vertebrador de una buena parte de las obras del género negro español. La primera parte del libro -a mi entender mucho más interesante que el estudio de caso propuesto, sin que esto desmerezca en absoluto el trabajo dedicado al análisis de las obras de Eugenio Fuentes, Alicia Giménez Bartlett y Lorenzo Silva- es una auténtica joya porque supone un análisis muy certero sobre la novela negra española desde sus orígenes hasta nuestros días. Partiendo de un lúcido análisis sobre los conceptos de novedad y repetición y sus características fundacionales en la novela negra universal, repasan toda la vida editorial española dedicada al género y abundan en unos cuantos conceptos: la valorización de precedentes como la novela de quiosco escrita bajo seudónimo; la importancia de la novela negra en catalán para el desarrollo del género en España; el concepto de desencanto que transciende mucho más allá de la obra de Vázquez Montalbán y se extiende por múltiples geografías. Revista Bearn

jueves, 6 de abril de 2017

Lokura. Hovik Keuchkerian


Ya no hay remedio
¡Coño!, una sentencia. Ustedes deciden cuando se debe morir. ¡Lo deciden todo! «¡Fumar mata!» ¡Coño!, pues claro que mata… y beber y conducir y bucear y querer demasiado, ¡no te jode con Nostradamus!… ¿Y la falta de vergüenza y la traición y el truco barato y la falta de honestidad y su política de mierda y su credo de traficantes de vidas y sus cuentas bancarias con sangre y sus desprecios a los don nadie, con minúsculas por supuesto, y sus parkings, con pingajillo y cartuchera, y sus cumbres de poder, «¡despéjenme la puerta trasera no sea que tengamos que salir por piernas!», y esas voces al otro lado del teléfono…? Todo eso sí que mata. Y no tiene cartel ni aviso de las autoridades sanitarias ni campañas de publicidad con bandas sonoras que hacen llorar en los salones de nuestras casas… Tienen despachos casi con vida, maletines de piel, diamantes incrustados en los ojos, aunque ven, reuniones con sus “Grupos de trabajo”, memorándums, actos sociales, putas deseosas de chupar su dosis de poder en billetes morados… Y luego está el: «Hoy llegaré tarde cariño, tengo trabajo. Dale un beso a los niños, estoy ocupado» -¡como los baños, qué asco!-.
Hovik Keuchkerian de Lokura

miércoles, 5 de abril de 2017

acantilados bajo el agua. un poema de josé pastor

acantilados bajo el agua
me fotografías
soy tu animal exótico y salvaje
pero me siento
como un niño con los pies colgados sobre el vacío
como un niño asomado a un acantilado
mirando hipnotizado
el mar la belleza
y un infinito inalcanzable
esperando
el momento
de lanzarme a tu cuello
y devorarte a besos

necesito soñar. un poema de J.P.G

necesito soñar
["En el vaho de mi espejo escribo siempre unos versos. Viven el tiempo que tarda en entrar el aire fresco" Hovik Keuchkerian]
necesito soñar
mirar a los ojos a la oscuridad
aliarme con ella y con las sombras
contarme un cuento antes de dormir
sembrar de sueños las camas deshabitadas
necesito soñar
sumergirme en el placer de un  mundo propio
un mundo aparte 
un mundo que sea como las páginas en blanco de un diario
que ir llenando de palabras emociones imágenes
aventuras y desventuras
necesito soñar
errar vagar
sin lastre sin bagaje
perderme en el laberinto
perderme en las tinieblas
encontrarme y volverme a perder
necesito soñar
morir y resucitar
que por las heridas entre a raudales
el aire la sangre la vida
necesito soñar
volarme la cabeza
volarle la cabeza a la muerte
que el tic-tac tic-tac tic-tac
que marca el reloj de todos los días
deje de estar presente
fundir en negro lo real y lo irreal
lo racional y lo irracional
repetir las tomas las escenas
los errores y los aciertos
las veces que haga falta
cambiar de protagonista y de argumento
caer y levantarme
rebobinar
necesito soñar
que mi imaginación
sea el camino más corto
el camino más largo
a ningún lugar
ser camino
que sea mi arma más simple eficaz y mortal
como una piedra en el engranaje de una sucia realidad
que se arrastra como una oruga minadora
que al despertar se convierte en vuelo de mariposa
libre
hipnótico
hermoso
efímero como los poemas y los sueños