un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

lunes, 28 de diciembre de 2015

raras joyas del cine negro: Chantaje contra una mujer


Kelly Sherwood (Lee Remick) es una empleada de banco que es asaltada en el garaje de su casa por un psicópata (Ross Martin). Este la obliga a robar el banco para él, amenazándola con asesinar a su hermana pequeña. Kelly decide denunciar el caso al FBI donde el agente Ripley (Glenn Ford) y sus hombres intentarán identificar al chantajista y detenerlo antes que comenta más crímenes. En "Chantaje contra una mujer ("Experiment in Terror". 1962) está recogido y resumido gran parte de la estética y el estilismo del cine negro clásico. Su director, Blake Edwards (director de "Desayuno con diamantes", "Días de Vino y Rosas" y de la saga de la Pantera Rosa), desde las primeras escenas, cuando el chantajista aborda a su victima en el garaje, nos mete en la historia y crea una atmósfera inquietante y perturbadora que atrapa (y no va a soltar hasta el final) al espectador. Basada en una novela del matrimonio formado por los novelistas Gordon Gordon y Mildred Gordon, "Chantaje contra una mujer" es una película negra, policíaca, de intriga, un thriller bien construido y dirigido. Blake Edwards -con la ayuda de la fotografía en blanco y negro de Philip H. Lathrop donde predominan las sombras, los contrastes y los negros- crea una película donde sobresalen sus magistrales primeros planos, sus sorprendentes perspectivas de personajes y escenarios, y con unas escenas (en el taller de maniquíes, en la sala de cine, en el estadio deportivo) que se quedan irremediablemente en la memoria del espectador.
para ver "Chantaje contra una mujer" en el blog Solo cine negro

sábado, 26 de diciembre de 2015

la caligrafía de la pasión. se(d) viciosa



la caligrafía de la pasión
las marcas de tus uñas en mi espalda:
el pentagrama de tus jadeos

se(d) viciosa
déjame caer en el precipicio de tus piernas
hundirme
y lame después mis heridas
y bebe el néctar de tu victoria

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Marçal Font Espí recitando "Huir"

Adelanto del próximo documental realizado por Proyecto Grayskull. Marçal Font Espí recitando: Huir. Final del campeonato nacional de Poetry Slam; Jaén 27 de Abril de 2012.

martes, 22 de diciembre de 2015

armas para desarmar al enemigo. un poema de J.P.G



armas para desarmar al enemigo
hoy no me arrancan una sonrisa
ni a navajazos
pero llegas
me dibujas con tus labios
un beso en la boca
húmedo lascivo rojo de carmín
y me dejas marcado y desarmado
el resto del día

Cuentos eróticos de Navidad. para descargar y leer


Autores: Mercedes Abad, José María Álvarez, Felipe Benítez Reyes, Javier Cercas, Abilio Estévez, Irene González Frei, Andrés de Luna, Eduardo Mendicutti, Ana María Moix, Mayra Montero, Leonardo Padura, Manuel Talens, Luis Antonio de Villena.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Antología de poesía mundial. José Pastor González


Sin palabras
Nos bebimos, nos comimos, nos chupamos,
a cuatro patas en el suelo,
de pie contra la pared, en malas camas,
en pensiones encontradas en el camino,
en playas solitarias,
en casas de conocidos,
en la habitación de tu hotel...
Con drogas, sin ellas,
borrachos, sedientos, felices, sin prisas, a pelo,
a escondidas o a plena luz del día.
Sin preguntas.
Sin promesas.
Sin concesiones,
sin calendario,
sin fronteras.
A muerte.
Como si nos fuera la vida en ello.
Prestándonos sueños, músicas, jugos, caricias y tabaco.
Sexo hasta calarnos los huesos.
Hoy, que las nieves han llegado por estos lares
estos viejos huesos
te echan de menos.

varios poemas más en el blog poetas siglo veintiuno - antología de poesía mundial
o en el blog http://librosyaguardientes.blogspot.com.es/

domingo, 20 de diciembre de 2015

Se ruega silencio. Pepe Pereza


"Se ruega silencio" de Pepe Pereza. En http://www.edicioneslupercalia.com/
Si a alguien tengo siempre presente desde hace años al embarcarme en cualquier proyecto literario colectivo, lo mismo en las antologías que he coordinado que en el fanzine que edito, Vinalia Trippers, es al autor de esta novela, Pepe Pereza, para mí uno de los escritores mejor dotados de la narrativa actual española. Su prosa realista y sobria, su incisiva capacidad de análisis (que en ocasiones nos recuerda al mejor Raymond Carver) y el modo en que consigue involucrar al lector en sus textos, haciéndole cómplice de sus vivencias, le convierten en un escritor tremendamente cercano, alguien de quien te puedes fiar y al que estás deseando siempre leer y escuchar, porque te identificas con él y habla tu mismo idioma. Y eso, precisamente, es lo que valida y hace trascender a la literatura autobiográfica: lograr que la experiencia personal refleje la colectiva. Lo comprobaréis, estoy seguro, leyendo este libro. (por Vicente Muñoz Álvarez)

jueves, 17 de diciembre de 2015

tres poemas de Iván Rojo


Bandera Negra
Se fue,
y esta casa
dejó de ser mía
para convertirse en
una embajada olvidada
de dondecoñoquiera que esté.
No me estoy poniendo lírico, ojalá;
hablo muy en serio.
Ahí siguen sus bragas,
ondeando en el tendedero.
Se las dejó con las prisas, supongo.
Y me da no sé qué arriarlas.
Tal vez mañana.

Ambición
Un día amable, solo eso:
veinticuatro horas de paz.
Pensar en asuntos sencillos
mientras nubes como veleros
viajan luminosas de norte a sur.
Comer melocotones y tomar café.
Quizá, en un rato suelto, escribir algo.
Y por la noche salir a fumar al balcón,
oír el último grillo, ver la luna en el cielo.
Sí, ese es el día que quiero.
Sí: hoy me siento ambicioso.

Autodefensa
Piensas que el hombre-pokemon
del centro comercial
tiene 20 años
y un prometedor futuro ante sus ojos

Te han enseñado a pensarlo
Por tu seguridad, te dicen
por tu propia seguridad

Sin embargo, yo lo sé
tiene 54
dos úlceras de estómago
y problemas
muchos problemas
con la bebida
las mujeres
el mundo
y sobre todo él mismo

¿Acaso podría ser de otro modo?




lunes, 14 de diciembre de 2015

Charles Williams. El arrecife del escorpión



Probablemente Charles Williams sea uno de los escritores de novela negra más injustamente olvidado. A pesar de que sus novelas han sido llevadas al cine y que fue guionista tanto en Hollywood como Europa (sobretodo en Francia) hoy en día sus novelas no se reeditan y son difíciles de encontrar. En "El arrecife del escorpión" el capitán del buque tanque americano Joseph H. Hallock lee el diario del marinero Bill Manning, encontrado (junto a un maletín lleno de dinero) en el balandro Freya, que va abandonado y a la deriva hacia el estrecho de Yucatán. Una novela que cuida los detalles, minuciosa y que profundiza en los sentimientos y la psicología de los personajes. Y sobretodo una novela con un inspirado e inespirado final que ya por si solo merecería colocar "El arrecife del escorpión"  entre las más logradas de la novela negra. Una novela que demuestra que Charles Williams era un currante, que sus novelas están trabajadas, minuciosamente armadas, cuidadas hasta el mínimo detalle y que sabía de lo que está narrando.
En vida de Charles Williams las adaptaciones de sus novelas y los guiones que escribió para la industria cinematográficas no tuvieron mucha fortuna. Solo después de su muerte (1975) dos películas ("Calma total" de Philip Noyce y "Labios ardientes" de Dennis Hooper) fueron capaces de transmitir la fuerza, la intensidad, la tensión y la intriga de las novelas de Charles Williams.
Hay una interesante y exhaustiva biografía  “Charles Williams. La tormenta y la calma” de el escritor Hernán Migoya (Ediciones Glénat)

domingo, 13 de diciembre de 2015

diciembre negro. campaña de la aceituna. tirando a matar


diciembre negro. campaña de la aceituna. tirando a matar
el que protesta/no curra
el que no curra/no come
el que no come/ afila
porque en Andalucía la tierra es propiedad de los hijos y nietos de los que ganaron la guerra civil y de los hijos y nietos de los que trincaron y treparon durante los primeros años de la democracia
y ellos son los que deciden a cuanto está el jornal, los que deciden las horas que se echan, los que deciden cuando hay que engancharse, cuando se fuma, cuando se pliega
ellos deciden quién trabaja y quién no trabaja
y el que protesta no trabaja
y con el silencio cómplice y/o las mentiras y/o el desconocimiento
de sindicalistas, periodistas y políticos
ellos hacen y deshacen a su antojo, capricho y manías
y con la cobardía de los cobardes, el miedo de los miedosos, las tragaderas de los chupapollas, la sumisión de los sumisos, la insolidaridad de los sin escrúpulos, la puñaladas traperas de los traidores, la rapiña de las ratas, la mierda de los chivatos, la obediencia y vigilancia de los perros apaleados y amaestrados
ellos mantienen el estado de las cosas y personas
y el que protesta no curra
y al que no curra
sólo le dejan la opción de afilar
navajas, hachas, motosierras, machetes, hoces, palabras, lápices
y romper la baraja y las reglas del juego
sin banderas/proclamas/monsergas
a cara descubierta
a saco
por el pasado robado, por el presente, por el futuro
sin piedad

ilustración de Helios Gómez

sábado, 12 de diciembre de 2015

el vuelo de las mariposas



el vuelo de las mariposas
sé que te rompí en mil pedazos
que no hay palabras que alivien tanto dolor
sé que me diste el amor más grande
que un ser humano puede dar a otro
que te debo mucho de lo que soy...
pero hay tantas cosas por hacer
que a veces hay que soltar lastre
como tú me enseñaste
para seguir adelante

jueves, 10 de diciembre de 2015

El amor y media vuelta. Roger Wolfe


"El amor y media vuelta" de Roger Wolfe (Edición especial) por La Galla Ciencia http://www.lagallaciencia.com/

El amor es finalmente cuestión de semántica. La gente discute hasta quedarse ronca, y creo que el problema es que suele estar hablando de cosas diferentes, a las que se empeña en dar el mismo nombre. Una cosa es el amor-afecto, y otra cosa es el amor-pasión. El amor-afecto no plantea demasiados problemas. Lo sientes por tu perro, por tu padre, por tus hermanos y hermanas, por tus amigos, por tu marido o tu mujer. La bomba es el amor-pasión. Ese subidón de hormonas. Esa locura. Ese atravesar la pared para estar con quien tienes que estar. Es la droga más potente que existe. No hay nada que se le pueda comparar.

Así empezaba "El amor y media vuelta", el que a día de hoy sigue siendo el último poemario editado en papel de Roger Wolfe. Esta edición apareció con nuestro Número 2 (Octubre, 2014), junto con ilustraciones de la artista María Simó realizadas para este proyecto.
Ha pasado un año desde aquel momento, han salido dos nuevos números de La Galla Ciencia, pero seguimos recibiendo elogios por este libro que en palabras de Wolfe fue el libro más bonito que me han editado. Sigue siendo un número de la revista del que recibimos peticiones porque Roger es sin discusión uno de nuestros mejores poetas vivos.

Por ello, y respondiendo a los deseos del propio autor y de sus lectores, vamos a realizar una edición exenta, única y limitada, de "El amor y media vuelta". Quienes ya lo han podido leer, en aquel papel rojo que despertó tanto interés, ahora lo podrán disfrutar en una edición exclusiva en tapa dura en ejemplares cosidos y encuadernados a mano y con una nueva ilustración de María Simó que vestirá las guardas del libro. Además, todos los ejemplares irán personalizados con el nombre de sus respectivos compradores. 
Para haceros con vuestro ejemplar, tenéis hasta el 8 de Enero para reservarlo a través de nuestro correo electrónico.
19 euros gastos de envío incluidos

Manda un email a revistalagallaciencia@gmail.com y te damos toda la información.

El plazo es único e improrrogable, ya que si no, sería imposible la personalización de los ejemplares. No habrá posibilidad de una segunda tirada dado el elevado coste de la edición. ¡Tenlo en cuenta y no esperes al último día!

domingo, 6 de diciembre de 2015

Sara Zapata


Ocurre que a veces
De entre todas las mujeres del planeta,
bueno,
dejémoslo de Madrid,
y ya es.
Tú elegiste mis labios
para despertar los tuyos,
escogiste mis piernas
para abrazar a un lunes,
a mis ojos
para cantar canciones,
a mis manos
para derribar fronteras,
a mis pies
para mostrarte el camino,
a mi espalda
para navegar entre humo.
Escogiste mis pechos
para volar,
mi ombligo para asomarte al abismo,
mi nuca para descansar,
y qué casualidad,
qué gran coincidencia
que entre todos los hombres del planeta,
bueno,
dejémoslo de Madrid,
y ya es,
yo te escogiese a ti,
para hacer,
exactamente lo mismo.

la acuarela que acompaña el poema es de Steve Hanks

lunes, 30 de noviembre de 2015

España de mierda. Albert Pla


"España de mierda" tiene como punto de partida el Camino de Santiago, un camino que los dos personajes principales deciden hacer al revés. Así, en un periplo quijotesco, los dos protagonistas (Raúl, cantautor uruguayo y Tito, su representante y máximo exponente del Madrid de Lavapies) se embarcan en un recorrido iniciático por una tierra desmembrada: desde Santiago de Compostela, pasando por Salamanca, Burgos, Madrid, Zaragoza, Cataluña, Valencia, Murcia, Granada, Sevilla, Extremadura... Albert Pla no deja títere con cabeza. 
La novela no es un reflejo de nada; es la España de hoy, en la que ninguno de nosotros nos gusta vernos reflejados. En su weltanshaung, en su visión del mundo, Albert Pla pasa de una ciudad a otra, de un pueblo de mala muerte a otro pueblo, en una sucesión de gags, persecuciones, entradas y salidas. En este vodevil rocanrolero, en esta road movie llena de mala leche y de crítica salvaje, encontramos personajes tan míticos como Julián Hernández (Siniestro Total), Andrés Calamaro (Los Rodríguez), Quimi Portet, Jorge Drexler, Javier Krahe, Rosendo, Kiko Veneno y un largo etcétera. 
la editorial: Roca editorial

domingo, 29 de noviembre de 2015

La linea oscura. Pedro Juan Gutiérrez


Este libro acaba de salir en estos días, por la editorial Verbum, de Madrid. Tiene unas 270 páginas y es una selección de mis últimos nueve libros de poesía. Es decir, escogí 10-12 poemas de cada libro: Espléndidos peces plateados, Fuego contra los herejes, Yo y una lujuriosa negra vieja, Lulú la perdida, Morir en París, Arrastrando hojas secas hacia la oscuridad, etc. 
Tiene un prólogo muy interesante debido a Rafael Acosta. Y lo único que puedo decir es que hace unas semanas, mientras revisaba las galeradas, comprendí que es como una pequeña y sucinta autobiografía. A medida que yo avanzaba en la lectura era evidente que Pedro Juan iba cambiando. No sé si para peor o para mejor. Pero cambiando seguro. Para mí la poesía es la libertad total. Creo que lo único que no puedo explicar es cómo se escribe un poema. Puedo explicar más o menos cómo se escribe un cuento o una novela, pero la poesía es un misterio. Escribo a ciegas. No entiendo. Escribo el poema a mano, lo paso a máquina. Lo dejo unos días, lo corrijo de nuevo, lo vuelvo a pasar en limpio. Así muchas veces hasta que siento que ya está listo y es mejor olvidarlo. Pasa el tiempo, organizo un libro. Y quizás un año después leo de nuevo todos los poemas y entonces es que el conjunto adquiere algún sentido, alguna coherencia, alguna unidad. Es muy raro pero es así. Así que espero les guste. Es todo lo que puedo decir.  
del blog de Pedro Juan Gutiérrez   
  

sábado, 28 de noviembre de 2015

Noche de sábado. Pedro Juan Gutiérrez.



Pedro Juan Gutiérrez. La línea oscura. Poesía escogida. 1994-2014

Noche de sábado
Llueve fervorosamente sobre la ciudad
Llueve con truenos y luces apagadas.
Esa lluvia desoladora y fría
acosa al pequeño que me habita en un recodo.
En un recodo de los años.
Voy hasta allí, intento dormirlo,
pero las ráfagas de agua y los truenos entran por las ventanas
se filtran por el techo medio derruido.
El muchachito toma la pluma y escribe miles de veces
la misma palabra con tinta negra sobre un papel amarillo.
Una sola palabra repetida miles de veces.
Bajo  las escaleras
y camino mojándome bajo la lluvia
La noche, que se construye imbatible.
Noche que me traspasa el corazón
con su silencio de lluvia.
¿A dónde voy?
Abre la puerta. No hay puerta. Un barco enorme
enciende sus luces y se mece en el agua negra. Un barco
iluminado, borroso en lluvia, entra al puerto lentamente.
El muchachito, aterrado, se acongoja, suelta una lágrima.
Ya no hay nada.
Ya no queda nada, ni esperamos por nadie.
Sólo la lluvia.
Llueve sobre La Habana en tinieblas
y el niño despierto
La Habana chorreando agua, hermosa y callada.
La Habana mulata. Y yo despiadado,
sigo buscando.
Este oficio insano de buscar en las tinieblas.
Hasta los fantasmas perdieron el rumbo.
Estamos solos tú y yo.
No insistas. Déjame caminar sin pensar en nada.
Ya no hay regreso a la  inocencia.
Hemos caminado y perdimos la huella.
El viento ha borrado el rastro.
La lluvia, las liturgias del canto, el lodo.
Un rock duro está sonando lejos,
en el centro de la noche con lluvias y truenos.
No queda nada más.
La Habana está vacía y desolada. Solitaria y oscura.
Sólo el barco iluminado, lento como un fantasma iluminado.
Sin prisas después de tanta borrasca. El barco entra al puerto
y la Habana herida, sin abrir la boca.
Tú y yo estamos solos, hermanito mío,
en esta ciudad imposible y mágica.
Después de la lluvia
presiento que te dormirás al fin
y la magia de los dioses negros
como un manto,
después de la lluvia y la noche.
La magia de los dioses negros.

el dibujo es de Guillermo Muñoz Vera

viernes, 27 de noviembre de 2015

cuando beber vino era visto como de perdedores


cuando beber vino era visto como de perdedores
beber vino en un bar de abuelos
de esos bares desangelados y fríos como lápidas de mármol
de camareros ojerosos, vino barato, carajillos y copas de 103
lugares donde ahogar o sacar a flote
el dolor o los demonios
que se llevan dentro, muy dentro
había:
bebedores broncos de esos que culpan al resto de los mortales de sus desgracias
bebedores solitarios, silenciosos, casi invisibles, que evitan hablar para que no se le escapen las lágrimas y los mocos
bebedores pegajosos y molestos como moscas que hablan y hablan para espantar a manotazos su mediocridad
bebedores nerviosos, afilados, inquietos, incansables que creen tener todavía una oportunidad
todos compartían la misma imposibilidad de levantarse
y les sobraban las mentiras hermosas para beber un vino
morían todos los días
para seguir viviendo

del poemario "antes que olvidáramos como volar"
la fotografía es de Patrice Molinard






miércoles, 25 de noviembre de 2015

El sueño de Dakhla. Manuel Moya


DELI ÇAY
I
Eres, lo sé, un pozo,
un simple pozo en mitad de un camino
y en ti el sol se pone sobre la tarde extrema.
En ti me miro, miro mis ojos que a ti se asoman
y me sé vivo, porque en la oscuridad aún cintilas.
II
Mira ese casco enterrado en la arena.
El sol derrama sobre él su luz sin tregua.
El viento entre sus crines merodea.
Vive hoy, pues todo destino pertenece a la arena.
III
Cierto que muchas veces me he arrepentido.
Pero ¿estaba yo en mis cabales? ¿podía disponer de mí?
Mas al volver la primavera, cuando contemplo las rosas,
de todo me arrepiento, y antes que nada
de haberme arrepentido.
IV
Escucha bien. Todos los presidios tienen puertas
o pájaros o un guardián dormido
o una mano que vuela hacia tu mano
o una noche propicia.
V
He cantado a las piedras
que no saben de hombres ni estaciones.
He cantado a las nubes que no saben
de piedras ni de hombres.
He cantado a los hombres
que no saben de estaciones de ni piedras.
A la noche he cantado para quien todo es lo mismo
y la nada.
VI
Rompe la aurora sobre la diana del ojo,
los rostros se hunden en la luz, no se rebelan.
Sólo quienes atrapados quedaron en la sombra
a su alrededor miran:
ellos sí que saben lo que esperan.
VII
Nadie venga a devolverte un corazón,
ni a borrarte la memoria de un infierno.
La casa de tu padre será siempre tu casa,
lo que escribes con humo, lo borra el cielo.
VIII
Justo donde el pajarero echó sus redes,
donde el leñador alzó su hacha,
yo duermo, y conmigo duerme el cielo.
No sé del mundo, pero he visto atardecer,
dios, cómo amanece.

LOS VENCEJOS
En la noche, los vencejos
son astros suspendidos en la nada.
¿pero es que intentan taladrarnos,
arrojarnos sus alfanjes?
No. Se aprestan simplemente
al cerco y la caída.
Mil generaciones vibran tras sus picos,
pero apenas sienten la barrera
del agua entre las plumas,
emprenden, colosales, la batida,
dejando sobre el limo
una brecha negra, ensortijada.
Como un imán se sienten los vencejos
cegados por el agua
mientras giran, giran, giran,
carbunclos desprendidos de los astros.


del libro "El sueño de Dakhla" (Algaida)

lunes, 23 de noviembre de 2015

raras joyas del cine negro: Retorno al abismo


"Retorno al abismo" (Conflict, 1945) es otra de esas películas ignorada, olvidada o desconocida, de las que no aparecen en las enciclopedias de cine negro, ni en las listas de las 100 mejores películas de cine negro. Dirigida por Curtis Bernhardt, basada en una historia del dramaturgo alemán Alfred Neumann y el director Robert Siodmack (guionizada por Arthur T. Horman y Dwight Taylor), es la historia del intento del crimen perfecto. Richard y Kathryn Mason (Humphrey Bogart y Rose Hobart) son aparentemente un matrimonio feliz. Sin embargo, Richard Mason está perdidamente enamorado de Evelyn (Alexis Smith), la joven hermana de su esposa, y llevará a cabo un elaborado plan para acabar con su esposa y poder declarar su amor a Evelyn sin que nadie se interponga. 
No es la mejor película de Humphrey Bogart, no es una de las mejores aportaciones al cine negro de Robert Siodmack y el guión es algo inverosímil (sobretodo en la actitud policial en la investigación del asesinato). Pero la intriga, la ambientación (noches lluviosas, carreteras de montaña en la niebla, habitaciones oscuras y vacías), los diálogos brillantes, la soberbia fotografía de Merritt B. Gerstad (que bebe directamente del expresionismo alemán) y las interpretaciones de Humphrey Bogart y Sydney Greenstreet, hacen de "Retorno al abismo" una rara joya del cine negro que habría que revindicar. 





domingo, 22 de noviembre de 2015

Memoria de la nieve. Julio Llamazares

1

Mi memoria es la memoria de la nieve.
Mi corazón está blanco como un campo
de urces

En labios amarillos la negación florece.
Pero existe un nogal donde habita
el invierno.

Un lejano nogal, doblado sobre el agua,
a donde acuden a morir los guerreros más
viejos.

En un mismo exterior se deshacen los días
y la desolación corroe los signos
del suicidio:

globos entre las ramas del silencio y un
animal sin nombre que se espesa en
mi rostro

9

De nuevo llega el mes de las avellanas y
el silencio.

Otra vez se alargan las sombras de las torres
la plenitud azul del huerto familiar.

Y en la noche se escucha el grito desolado
de las frutas silvestres.

Sé muy bien que éste es el mes de
la desesperanza.

Sé muy bien que, tras los mimbres lánguidos
del río, acecha un animal de nieve.

Pero era en este mes cuando buscábamos orégano
y genciana, flores moradas para aliviar
las piernas abrasadas de las madres.

Y recibo el recuerdo como una lenta lluvia
de avellanas y silencio.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

próximamente. "Cuadernos de veredas" de José Pastor. (en Piedra Papel Libros)


próximamente la editorial Piedra Papel Libros me editará (en papel) un poemario que hemos titulado "Cuadernos de veredas".
para leer/ descargar "El ruido de los cuerpos al caer" (Groenlandia) de José Pastor González en issuuen scribd
para leer algunos poemas más de José Pastor de su blog: http://librosyaguardientes.blogspot.com.
el blog de la editorial: http://piedrapapellibros.com/

martes, 17 de noviembre de 2015

las luces de la noche. un poema de J.P.G

el dibujo es de Pepe García

las luces de la noche
nos gustaban las noches sin luna
nos gustaba chutarnos algo de perico
subir al coche con unas latas de cerveza
poner en el casete una cinta de Camarón o Rancapino
y  salir de la ciudad por el camino viejo del cementerio
dejarnos abrazar por la oscuridad de la noche
de la música de la huida
era como estar en un cine
o mejor todavía
era sumergirse en un agujero negro
de tiempo y espacio
un agujero negro hipnótico seductor intimo
que nos hacía sentir inmortales y vulnerables
y cómplices de algo que no estaba en nuestras manos
en la de ningún ser humano en la de ningún dios
solo el firmamento y la luz de los faros del coche
recorriendo e iluminando
una carretera y unos árboles furtivos
y llegar hasta Nicas o la azucarera
un paisaje desoladamente futurista y hermoso
y sacar las herramientas del maletero del coche
y ponernos a la labor
cobre hierro chatarra ferralla
todo era vendible
y después del trabajo bien hecho
subir al cerro
fumarnos unos chinos
mirando una ciudad resplandeciente
de luces tonalidades neones brillos reflejos colores
una ciudad amigable sin grises
que no tenía nada de lo inhóspito de la claridad cercana del día
al que no queríamos volver

lunes, 16 de noviembre de 2015

Dura la lluvia que cae. Don Carpenter


"Dura la lluvia que cae" (1966) es la primera novela del autor norteamericano Don Carpenter (1931 -1995). Una novela brutal, contundente, valiente, acojonante, minuciosa, reflexiva. Una novela sobre los perdedores, sobre el perder, sobre la lucha desesperada por salir del agujero, sobre la pasión por vivir, sobre los deseos, sobre el dolor. En ella se habla de la vida en los billares, en las celdas de aislamiento, en los trabajos de mala muerte, en las habitaciones de hoteles baratos. Su personaje principal, Jack Levitt, no conoció a sus padres y fue criado en orfanatos y reformatorios. De joven pasa el tiempo entre mesas de billar, bares, de vez en cuando visitando un prostíbulo, de vez en cuando realizando algún robo. Tras pasar una temporada en la cárcel, Jack Levitt intenta darse una oportunidad, unas veces la suerte le sonríe, en otras ocasiones las cosas no van tan bien. Todo es cuestión de pasar el tiempo,  de matar el aburrimiento, de conseguir algo de dinero, de creer en el amor, de vencer la soledad, de olvidar el dolor...
"Para entonces, el pasado estaría semienterrado en su imaginación y el futuro se alzaría ante él como siempre lo había hecho, implacable, sin rostro y más allá de su capacidad de control, pero con la lenitiva diferencia de que ahora lo conocía y lo aceptaba como era. Para entonces, se daría cuenta de que esa libertad que siempre había anhelado, aunque nunca comprendido, estaba fuera de su alcance y del de nadie, pues todos los hombres por igual la desean; una liberación de la sociedad humana sin su ausencia; una liberación de la conexión, del miedo, del peligro y, por encima de todo, de la soledad de estar vivo. Para entonces, Jack entendería que la plenitud sólo era temporal y que el deseo es el enemigo de la muerte. Para entonces, se daría cuenta de que todas las alternativas dramáticas que el dolor introducía en su mente nunca le satisfarían eternamente, sino que ellas, también, eran diferentes formas de esa pelea a puñetazos con un enemigo invisible en la que había consistido toda su existencia: haberla matado, soñaba con esto de mil amores, habría satisfecho su pulsión asesina de la infancia mucho después de que dejase de considerarla una protección; haberse dirigido, como se veía a sí mismo con terrible autocompasión, hacia el puente Golden Gate para un último salto a la eternidad, sólo habría sido un acto de venganza que no haría daño a nadie que no fuera él mismo. Había otras alternativas, por supuesto, surgidas de la necesidad de actuar o de dramatizar. Podría haberse convertido en ladrón profesional, vengándose así de una sociedad a la que ya ni quería ni odiaba. Podría haberse enganchado a las drogas o a la bebida, utilizándolas como armas contra el dolor que sentía; a algunos les funcionaban, pero sabía que no sería así en su caso. Podría haberse ido de la ciudad y escoger un trozo de tierra bien lejos, en las montañas del Oeste, y convertirse en uno de esos granjeros solitarios y amargados cuyos únicos amigos son las nubes lejanas y los riscos montañosos… La verdad es que era un sueño de lo más atractivo y no podía abandonarlo del todo. Podría haber ido a la universidad para ser más listo y meterse en negocios y ganar diez millones de dólares y pulírselos. Podría haberse hecho poeta, vivir una vida tranquila y aceptar en forma de beneficio espiritual lo que había perdido en su fracaso material. "

domingo, 15 de noviembre de 2015

Insisto: libros y vídeos para intentar comprender lo que está pasando en Siria (y en Francia y...)

"El hombre mojado no teme a la lluvia" de la periodista Olga Rodríguez


"Siria. La primavera marchita" un libro que muestra cómo es la vida más allá de la contienda, situaciones cotidianas que en los medios de comunicación no suelen tener cabida”

 
La historia de Siria contada en 10 minutos


La crisis migratoria de los sirios en el Mediterráneo

El Conflicto Sirio, en Cinco Minutos

"Los caballos de Dios" Mahi Binebine"

película dirigida por Nabil Ayouch

y escuchar el programa "Coordenadas" en radio 3 (22:00-23:00 de lunes a jueves)

viernes, 13 de noviembre de 2015

Nuevas voces del género negro español. VV.AA


reseña de "Diez negritos" (Alrevés) por Óscar Brox en una de las revistas web más interesantes sobre cine, literatura y arte revista Détour

Diez negritos
Sin duda, la novela negra vive un momento de efervescencia. El boom de autores escandinavos fue una de las primeras señales. Al calor de Larsson, más que de Sjöwall y Wahlöö, brotó una generación de escritores, fuertemente arropados por la mercadotecnia editorial, que fiaba el éxito de sus obras al frío decorado sueco y la línea clara de sus historias. A resultas de esa conquista, las estanterías se han llenado de libros cada vez más coyunturales, menos negros, que beben del procedimental y estiran el chicle del éxito comercial hasta lo indecible. Algo, por cierto, que se ha extendido en diferentes direcciones hasta cuajar en esta especie de edad de oro de la literatura criminal, en la que cuesta horrores ver reeditado a David Goodis y, en cambio, las cubiertas de determinadas novelas apenas presentan diferencia; señal de que tampoco el lector encontrará muchos cambios sustanciales en su contenido. Más que exigencia, lo que pide el noir es valor para enfrentar al autor (y a quien lo lea) a sus rincones oscuros, a todo aquello que proyecta un género con más sombras que luces. Como aquellos personajes de Jim Thompson, siempre al filo de la navaja entre la cordura y la esquizofrenia, figuras marginales de un paisaje devastado y corrupto.

Diez negritos es como La feria del crimen, aquella antología de autores francófonos que publicó Lengua de trapo hace unos años. Un muestrario de las voces literarias que han surgido en el panorama español durante la última década. Voces, en su mayoría, que comparten estante con los booms de temporada, aunque sus objetivos, estéticos y narrativos, no puedan estar más alejados de aquellos. De ahí que esta reunión de escritores, algunos emergentes y otros ya asentados, suponga una oportuna puerta de entrada a otra forma de entender la literatura negra. Más dura, incisiva y moral, retrato de nuestro presente. De hecho, en el prólogo que acompaña a la compilación, sus coordinadores avanzan no solo la historia sino también las claves para entender este potente brote novelístico; el canon y su subversión, amalgama de estilos, subgéneros e intereses que presenta cada uno de los autores convocados. O, en breve, por qué podemos hablar con propiedad de una generación de escritores españoles que han forjado un imaginario noir en nuestras ciudades, arraigado en nuestra realidad, con sus giros propios y expresiones. Hijos de un contexto social, exploradores de sus rincones oscuros.

Al tratarse de una compilación, Diez negritos se puede leer de muchas maneras; en busca de sus pequeñas alianzas estilísticas o de esas diferencias que llevan a cada autor a una conquista alternativa. Para quien esto escribe, uno de los elementos distintivos del noir es la voz, el léxico familiar que gasta un escritor. Basta recordar las obras de Higgins, Lehane o Richard Price. En ese sentido, La hora vegetal de Alexis Ravelo destaca por ser uno de los relatos más compactos en fondo y forma, como si su autor transcribiese la conversación grabada entre dos policías corruptos que utilizan su posición de poder para hacerse con el botín de un narco de tercera división. Ese aire sórdido, de bajos instintos, que Ravelo localiza en una zona, al que aporta su historia y sus diálogos de manera natural, sin impostación. Ese aire que convierte a su relato en una miniatura sobre la corrupción moral no exenta de sorna, al tomar a sus policías protagonistas como personajes que bailan, según la página, en los dos lados de la ley. También Carlos Zanón destaca por su gusto por una voz propia, casi musical, a la hora de escribir. Y su Hotel Navidad, a pesar de la brevedad, es una incursión en ese paisaje de figuras grotescas, de putas e individuos ahogados por la vida, que arrastran su existencia anónima y sus pequeñas tragedias por uno de esos instantes en los que la felicidad es un sentimiento global.

En Diez negritos abunda el tono duro, la violencia frontal y directa. En La caza, Susana Hernández nos traslada hasta la frontera mexicana en busca de un flautista de Hamelín que secuestra a niños para abusar de ellos y matarlos. O eso, al menos, es lo que piensa el policía moribundo que inicia su persecución, pues a medida que conocemos a Hamelín el tono lúgubre e inmisericorde con el que arranca la historia se traslada a ese México brutal y venenoso que dibuja a sus protagonistas atrapados en una tela de araña de violencia. Módulo 7, de Claudio Cerdán, transporta esa violencia a otro ambiente cerrado clásico: el módulo de respeto de una prisión. Y su autor, que ya había destacado en La revolución secreta por su capacidad para la construcción de atmósferas y para la creación de imágenes de gran violencia gráfica, se entrega con fruición a su cometido. En cambio, Berna González Harbour acerca la novela negra a la actualidad informativa, al narrar en A tus ojos los últimos momentos de un secuestrado por el terrorismo islámico, su ansiedad emocional y la búsqueda, casi imposible, de esas pocas palabras que pronunciar antes de la decapitación. Sáinz de la Maza apuesta en Lo que las arañas me han contado por un cuento de venganza en el que la locura de su protagonista es como la mecha corta que, página a página, alcanza el polvorín. Mientras prepara al lector y a sus dos amantes, mientras explica la deriva de ese antiguo corredor de bolsa que se ha abandonado a la humedad de un sótano colonizado por las arañas, la venganza corre párrafo a párrafo a la espera del remate final de la última línea.

Cada relato se enfrenta al género negro con sus herramientas de estilo. Jorge Navarro cocina el suspense de Cabellos de anuncio de champú a través de esa primera situación en la tienda de armas, entre calibres, modelos de pistola y galerías de tiro, construyendo a su personaje como una buena persona obligada a cruzar sus límites morales para vengar la muerte de su hermano. Toni Hill, en cambio, apela en El orgasmo según Walt Disney a la corrupción de los concursos literarios, con sus charadas y triquiñuelas, para crear una parodia del género mediante el ajuste de cuentas entre un escritor fracasado y el jurado que le negó el premio justo. Jordi Ledesma juega con las apariencias, entre la locura del asesino y la cordura del narrador, para reflejar en El eco inexistente la génesis de un asesinato. Y Víctor del Árbol compone en Nosotros una pequeña miniatura coral en la que tres personajes unidos por sus relaciones tóxicas reflexionan sobre el destino fatal al que la vida, inevitablemente, les ha abocado.

Toda antología es, por fuerza, desigual en su resultado, y Diez negritos combina a aquellos escritores que beben del género con esos otros que se acercan desde una mirada más pragmática, a rebufo del presente boom. Sin embargo, unos y otros componen una selección de relatos que, en primera instancia, sirve para demostrar la riqueza que atesora la literatura negra en lengua castellana. También, para reflejar hasta qué punto las preocupaciones cotidianas, la realidad social y los eternos conflictos morales son la argamasa de una serie de historias turbias, tempestuosas y sórdidas. Historias que coquetean, cuando no enseñan abiertamente, ese lado oscuro que casi siempre intentamos disimular. Ese en el que nos reconocemos al otro lado de la Ley.