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domingo, 21 de diciembre de 2014

Colección Club del Misterio. Editorial Bruguera (3º parte)

- 14. El loro chino (Earl Derr Biggers)
"El loro chino" (1926) es la segunda novela de Earl Derr Biggers que tiene como protagonista al sargento de policía Charlie Chan. En "El loro chino" Charlie Chan llega a San Francisco desde Hawai portando un valioso collar de perlas que la familia Phillimore necesita vender para salvarse de la ruina económica. El y Bob Eden, el hijo del joyero encargado de la transacción, deben entregarlo en un rancho del desierto, pero algo falla y Charlie Chan (transformado en el criado chino Ah Kim) y Eden deberán averiguar que está sucediendo realmente. "El loro chino" (The Chinese Parrot, 1927) fue llevada al cine por Paul Leni e interpretado por Kamayama Sôjin

Las cinco novelas donde el protagonista es Charlie Chan son:
La casa sin llaves (1925)
El loro chino (1926)
Tras esa cortina /Tras de esa cortina (1928)
El camello negro (1929)
Eran trece (Charlie Chan Carries On, 1930)
El criado chino (Keeper of the Keys, 1932)

- 15. El caso Galton (Ross McDonald)
Ross McDonald (1915-1983), seudónimo de Kenneth Miller, es un escritor correcto, con habilidad para crear tramas, intrigas y argumentos trabajados y en la mayoría de las veces creíbles. Ross McDonald es el creador del detective Lev Archer, que será protagonista de 18 novelas y que en la gran pantalla (con el nombre de Harpe) fue interpretado por Paul Newman. Un detective que sigue la estela y los modos de Philip Marlone. Un detective, nada permisivo y demasiado moralista, pero que con el paso del tiempo y las novelas irá evolucionando a un personaje más humano, más reflexivo, más cercano. Y que basará sus métodos de investigación en  la reflexión, el saber escuchar, el juntar datos y en indagar el pasado, tanto de sus clientes como de sus sospechosos. 
 En "El caso Galton" (1959), octava novela de la serie de Lev Archer, el detective es contratado para descubrir el paradero de un hombre desaparecido hace 20 años tras una disputa familiar. La novela como todas las de Ross McDonald es una  novela negra entretenida y que se deja leer. Pero Ross McDonald (como también es típico en él) en la búsqueda de intensificar la intriga y complicar la trama, cae en el juego-trampa de "nada es lo que parece" y "en el más difícil todavía", y su historia se enmaraña y se lía, haciéndose inverosímil y demasiado intrincada, liosa y farragosas para el lector. 


- 16. Los crímenes de la rue Morgue y otros relatos (Edgar Allan Poe)
"Los crímenes de la rue Morgue" es un relato corto, el primero de una  trilogía (junto con "El misterio de Marie Rogêt" y "La carta robada") protagonizada por el detective Auguste Dupin. Novela calificada por muchos como la primera obra del género policial fue publicada por primera vez en el año 1841 en la revista Graham’s Magazine, de Filadelfia, y esta basada en un hecho real. El asesinato de dos mujeres, madre e hija, en un apartamento de una populosa calle de París y la posterior investigación es la trama del relato.
En este número 16 de "El club del misterio", junto a "Los crimenes de la rue Morgue" le siguen "El misterio de Marie Roget" y "El escarabajo de oro"


- 17. Por amor a Imabelle (Chester Himes)
Jackson, un negro algo ingenuo, busca a Imabelle, el amor de su vida. En esta búsqueda le ayuda su hermano gemelo, Goldy, un drogadicto y estafador, interesado en Imabelle porque está relacionada con la desaparición de una importante cantidad de oro. Los detectives negros Coffin Ed Johnson y Grave Digger Jones también buscan a la escurridiza Imabelle. Todas las novelas de Chester Himes protagonizadas por Sepulturero Jones y Ataúdes Johnson son un viaje alucinante (y alucinógeno) por el gueto negro de Harlem, con su pobreza, discriminación, locura, violencia, drogas, estafas, prostitutas, asesinos, buscavidas, currantes sin suerte... narradas con eficacia y realismo. La ironía mezclada con el humor, la crítica con la brutalidad, la acción trepidante con la lúcida reflexión... sin juicios morales y sin falsas ilusiones es tónica de estas novelas negras. Son buenas novelas negras, pero las grandes novelas de Chester Himes no son las protagonizadas por Ataúdes y Sepulturero, lean "Una cruzada en solitario" o "Un caso de violación" y ustedes dirán, aquí es donde Chester Himes es grande y negro, muy negro y grande.

- 18. Asesinato de calidad (John Le Carré)
John Le Carré es el seudónimo utilizado por el escritor, espía y diplomático David John Moore Cornwell, para firmar la práctica totalidad de su obra de ficción. Antes de alcanzar fama mundial con sus novelas de espías, escribió "Asesinato de calidad" (1962), una clásica novela policial. En "Asesinato de calidad" George Smiley (personaje creado por John Le Carré y protagonista de más de una docena de novelas) acude a una prestigiosa escuela del interior de Inglaterra, para hacerse cargo de la investigación del asesinato de la esposa de uno de sus profesores. John Le Carré, con su característico estilo minucioso y detallista, hace una radiografía certera de esas viejas escuelas inglesas, exclusivas, con  severos códigos morales y sociales, ancladas en rancias y viejas tradiciones y que son caldo de cultivo para la hipocresía, la envidia,  la miseria moral y el asesinato.

- 19. Era una dama (Leslie Charteris)
Leslie Charles Bowyer Yin nace en Singapor (entonces colonia británica) en 1907. De madre inglesa y padre chino, cuando contaba 19 años, cambió su nombre por el de Leslie Charteris. Leslie Charteris es el creador del personaje Simon Templar, conocido como El Santo. El Santo que apareció por primera vez en su tercera novela, "El Santo contra El Tigre" (1928) fue protagonista de 14 novelas entre 1928 y 1971 (las dos últimas con Charteris como coautor), 34 novelas cortas y 95 cuentos. Hay más novelas y cuentos con El Santo como protagonista pero fueron escritas por otros autores, en la gran mayoría con Leslie Charteris de editor. El Santo es un dandy ingles, seductor, vividor, justiciero, que investiga y llega donde la policía no puede llegar. En cierto sentido podríamos decir que es un precedente del agente 007. "Era una dama" (1931), también titulada "El Santo contra Scotland Yard", es una novela de intriga, donde El Santo y Scotland Yard luchan contra una banda de forajidos. La novela aunque está llena de tópicos y estereotipos, y donde todo gira en torno al personaje protagonista, es una novela bien escrita y entretenida.
John Farrow llevó a la gran pantalla esta novela en 1939, con el título "The Saint Strikes Back". Las historias de El Santo fueron llevadas al cine y a la televisión (en películas y en series) en numerosas ocasiones y en algunas de ellas es el propio Leslie Charteris el guionista. En el cine fue interpretado por Roger Moore, Gary Grant o Douglas Fairbanks Jr. 


- 20. Los aventureros (José Giovanni)
Manu y Roland, dos aventureros que han hecho fortuna, llegan a Córcega para dar sepultura a un compañero de aventura. Tras enterrar a su amigo, Roland decide asentarse en Bretaña, mientras Manu sigue con su vida de aventureras, mujeres y champagne. En una visita a un burdel (al que le lleva el escritor Auguste le Breton) Manu conoce a una hermosa mujer que es obligada a prostituirse. Manu decide liberarla y huir con ella, aunque finalmente tendrá que enfrentarse a muerte con su perseguidor.
Una novela (más de aventuras que negra) irregular, a la que cuesta arrancar, que no consigue atrapar al lector, y que solo destaca por la habilidad en la creación de los personajes y por la descripción de los paisajes de Córcega.  


- 21. Un trago para el camino (Fredric Brown)
"Un trago para el camino" es un buen ejemplo de  literatura pulp, fácil de leer, pensada para leerla de un tirón, entretenida, con buenas dosis de intriga, acción, chicas fatales... Las novelas de Fredric Brown no son memorables, ni originales, ni son de las que dejan poso, pero sus personajes, situaciones y escenarios son cercanos y creíbles, con historias sencillas, bien narradas (tal vez algo lineales pero fluidas) y con ese tono y aire fatalista tan negro. Fredric Brown  no es de los grandes pero se deja leer y deja su marca de cierta originalidad en la ternura con la que trata a sus personajes, tan alejado de la dureza y el cinismo de Chandler o Jim Thompson.

- 22. Un hombre llamado Louis Beretti (Donald Henderson Clarke)
"Louis Beretti nació después de uno de los tiroteos que solían animar el barrio chino de Nueva York. Su infancia y su juventud tampoco fueron originales en aquel medio: robos, peleas, opio y ajustes de cuentas que siempre se saldaban con algún muerto. Pero Louis conservó la honradez, pues nunca traficó con droga dura, nunca denunció a un amigo ni nunca mató sin justificación. Y las consecuencias de la Ley Seca permitieron que tan honrado y rico ciudadano se convirtiera en ejemplo de héroe que se-ha-hecho-a-sí-mismo" (de la contraportada del libro)

- 23. Yo, el jurado (Mikey Spillane)
"Yo, el jurado" (1947) primera de las trece novelas escritas por Mike Spillane que tiene como  protagonista al detective privado Mike Hammer. En "Yo, el jurado" Mike Hammer tras el cruel asesinato de su mejor amigo, jura descubrir al asesino y vengar su muerte. Y no hay mujer, policía, organización, mequetrefe, negro, amarillo... ni piedad que valga que impida a Mike Hammer meter una bala al asesino. 
El personaje del detective privado Mike Hammer seguramente sea el más duro, cabrón, fascista, machista, violento, homófono, patriotero... de los detectives privados de la literatura, seguramente sea uno de los más repulsivos e intransigentes defensores de la ley y orden que ha dado la novela negra, y que esta repulsión haga que las novelas de Mike Spillane no sean muy apreciadas y recomendadas entre los lectores de novela negra. Pero hay que reconocer que aunque las novelas de Mike Spillane no es gran literatura, si sabe manejar los pocos recursos que domina. Mike Spillane busca entretener con las únicas armas que sabe manejar: violencia, mujeres despampanantes y sed de venganza. Con un buen manejo de los diálogos y un estilo de frases cortas, secas y tajantes, y con esa brutalidad tan desmesurada (casi caricaturesca) consigue la mayoría de las veces su objetivo: matar al malo y entretener al lector.
"Yo, el jurado" fue llevada dos veces al cine, en 1953, en una película de bajo presupuesto, dirigida por Harry Essex. Y en 1982 por Richard Heffson. 
Mike Hammer fue llevado al cine y a la televisión en numerosas ocasiones, muy recomendable es "El beso mortal" (1955) de Robert Aldrich.

Colección Club del Misterio (1º parte)
Colección Club del Misterio (2º parte)

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