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viernes, 28 de septiembre de 2012

Ida y vuelta. Antología poética sobre el viaje


 
Este libro es un viaje en sí mismo. El lector que se embarque en él podrá encontrar océanos, arena, niebla, estados de ánimo. Bitácoras. Podrá, en fin, satisfacer la necesidad de encontrar nuevos puertos en las palabras de otros. Noventa y cinco poetas de sólida trayectoria, tanto españoles como hispanoamericanos, han querido participar en esta peculiar travesía, muchos de ellos creando expresamente sus poemas para la ocasión.Esta antología, a cargo de Begoña Callejón y prologada por Miguel Ángel Contreras, recoge una magnífica selección de poemas dedicados al viaje en todas sus vertientes. El viaje real e imaginario, el viaje interior o el devenir vital, que es también un viaje: todos tienen cabida en estas páginas. Adentrarse en ellas es, en sí, una aventura que proporcionará gratos momentos y emociones intensas.
 
Entre los poetas que participan están Andrés Neuman, Erika Martínez, Luna Miguel, Elena Medel, Leopoldo M. Panero, Juan Andrés García Román, Elsa López, Francisco Brines, Cristina Peri Rossi, Alexis Díaz Pimienta, Rafael Espejo, Yolanda Castaño, Pilar Quirosa...
 
Título: Ida y vuelta. Antología poética sobre el viaje
Autor: Varios Autores
 Editorial: Fin de Viaje Ediciones
Págs: 172
Precio: 15,75 €

martes, 25 de septiembre de 2012

"el camarero amigo" de Rakel Rodriguez


"El camarero amigo" del libro "personajes que caminan por mis sueños" (ediciones RaRo)

Samuel había llegado al restaurante por vía materna, ya que su madre era la dueña, gerente y supervisora de “El Rincón escondido”, nombre que para ella era suficientemente sugerente sin resultar pretencioso. La carta era bastante sencilla, pero elaborada, todo se basaba fundamentalmente en productos de temporada y buen gusto en la cocina. Con clase pero sin pedantería. Cinco primeros, cinco ensaladas, cinco segundos, cinco postres. Con el tiempo se había convertido en lugar donde arribaban parejitas de enamorados, parejas empresariales o parejas de conveniencia. No importaba, todos eran tratados con la misma discreción y solicitud, sabiendo que al terminar pagarían una cuenta que no bajaría de 70 euros (por comensal).
Samuel nunca antes había querido trabajar con su madre, pero después de varios años dando tumbos, sin una vocación clara que alimentar y con una evidente falta de iniciativa hacia cualquier empresa que le supusiera algún sacrificio, acabó por echar raíces en el negocio familiar. Samuel no era mal camarero.
Era amable con los clientes, siempre tenía una ristra de sonrisas que mostrar e incluso a medida que se fue haciendo fuerte, compartía carcajadas con los comensales. La clientela que acudía a “El Rincón escondido” solían ser personas que agradecían los cumplidos y a los que les gustaba que les trataran aunque sólo fuera por una noche, como clientes de un crucero de lujo, o sea: les gustaba que el camarero compartiera un rato con ellos, que el chef les llevara alguno de los platos y que el encargado o encargada se sentara un rato con ellos al finalizar los postres y de paso les invitara a un chupito de orujo. Samuel ponía empeño e intención en quedar bien con los clientes, a los que él llamaba amigos y tanto empeño ponía que en ocasiones llegaba a sentarse a la mesa durante un tiempo más que prudencial. El resto de camareros en nómina (cuatro) se apañaban entre ellos como si él no existiera y cada vez que lo veían rondar por una mesa se daban codazos para apostar cuánto tiempo sería capaz esta vez de entretenerse con sus “amigos”. Los clientes adoraban a Samuel, ya que las cenas se alargaban indefinidamente y siempre salían de allí con la sensación de sentirse como de la casa. Los cocineros, en cambio, que tenían turnos de todo el día para que la gente pudiera comer a todas las horas que quisieran, le odiaban.
Alargaba sus ya de por sí largos horarios y les molestaba con estupideces como cambiar el nido de verduras por una cama de algas, porque le parecía a él que quedaba mejor para algunos clientes. Los cocineros, poco dados a cambios en la carta, obedecían estos cambios con los cuchillos a resguardo de su mala leche y cuando terminaban el turno, cocineros y camareros aprovechaban para meterse con él con ensañamiento y alevosía mientras devoraban pintas de cerveza, recordando algunas de sus frases insulsas y bromas sin gracia. A Samuel poco le importaba lo que pensara el resto del personal, él tenía cosas mucho más importantes en las que pensar. Tenía muchos amigos a los que atender.

presentación de "personajes que caminan por mis sueños" en Almería

Durante el mes de octubre consigue "personajes que caminan por mis sueños" de Rakel Rodríguez (ediciones RaRo) sin gastos de envio
Ediciones RaRo es una editorial que publica en papel, una editorial que cuida sus libros, el diseño, la maquetación, el tipo de letra, la encuadernación... así que si quieres tener "los personajes que caminan por mis sueños" (10 euros) en tus manos ponte en contacto con: edicionesraro@yahoo.es o edicionesraro@hotmail.com

"No Frenes la lengua de los pájaros" y suplemento de "Groenlandia 15"

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Ya disponible en la red el suplemento de Groenlandia 15, anticipo de la próxima revista

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Eskorbuto: historia triste

 
Palabras textuales de Iosu (Eskorbuto) Respecto al origen del nombre Eskorbuto, con el cual esta fabulosa banda daría inicio a su historia trascendental.

A parte de ensayar mucho, también nos faltaba el nombre del grupo. ¿Qué nombre podíamos ponerle al grupo que fuera acorde con nosotros? Pensábamos en nombres como muñecas de acero, por aquello de los New York Dolls, que traducido al castellano significa muñecas de Nueva York, pero nosotros no éramos de Nueva York. Somos vizcaínos y aquí están los Altos Hornos de Vizcaya, donde se trabaja el acero. Pero ese nombre no nos convencía. También barajamos nombres como el de Sección Mortuoria . Pero nada, nombres y más nombres que no nos convencían.
Una tarde estábamos en un pub de Santurce hablando de qué nombre podíamos ponerle al grupo cuando de pronto Roberto Moso, cantante de Zarama, nos dice:
- Con esas pintas de enfermos y esa imagen tan estrafalaria, "Eskorbuto" os iría ni pintado.
Jualma y yo, al oírlo, nos miramos y una sonrisa de satisfacción salió de nuestras bocas:
- ¡De puta madre!, es perfecto, ¡Eskorbuto!
Nosotros somos de Santurce, un pueblo de tradición marinera y el escorbuto es una enfermedad que normalmente se daba en los marineros debido a no comer alimentos en condiciones por causa de las largas travesías. Los alimentos que llevaban almacenados en los barcos perdían sus vitaminas al cabo del tiempo y los marineros contraían la enfermedad.
El nombre de Eskorbuto nos va como anillo al dedo. En cuanto lo oímos nos identificamos totalmente. Ya no nos hacía falta seguir buscando un nombre para el grupo; Eskorbuto era inmejorable.

 

La mítica primera aparición televisiva de Eskorbuto.. Supersonido y gran calidad de imagen. Celebrando la edición de "Maldito Pais", recopilatorio de TODA la primera época de Eskorbuto. Editado por Munster. (C) 1983, Spansuls Records. Spansuls Records es una división de Discos Lollipop, S. L.
 

viernes, 7 de septiembre de 2012

alguien tiene que limpiar la mierda


del poemario (inédito) “alguien tiene que limpiar la mierda” de J.P.G
del blog de Felipe Solano felipesolano.blogspot.com/

lecciones de jardinería
nos estáis echando tanta mierda encima
que estáis abonando nuestro odio

la parada
un hombre
que para volver
del trabajo a casa
tiene que coger el autobús
y oler
pedos
sobacos
y pies
de los demás
es un fracasado
le digo a mi viejo mientras esperamos el autobús
- o simplemente no tiene carnet de conducir-
opina él
le miro con cara de que no me engaña
- o perdió puntos-
apostilla

otra más
el desgarro de las tripas
la mierda resbalando pata abajo
las arcadas
como gritos desesperados y vacíos
el olor de la bilis
y el olor de la sangre
golpeándote la sien
las lágrimas
el miedo y el dolor
en el centro de todo tú universo
y el hincarse de rodillas
implorando clemencia
a un dios implacable e inexistente
y la derrota apoderándose
de cada partícula de tú cuerpo
y las moscas
como buitres
revoloteando alrededor
y la vida como una peonza
esas son las peores
pero que no te falte
un lugar donde esconderte

tristeza
tan triste llego a ser
que las lágrimas
todas las mañanas
emborronaban sus palabras

agujas
mientras mis amigos se pinchaban jaco
yo me pinchaba los Stones