un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

viernes, 28 de octubre de 2011

tres poemas de Bukowski


JOHN DILLINGER SIGUE ADELANTE
a veces escribo sobre los años 30 porque
fueron un buen campo de pruebas.
la gente aprendía a convivir con la adversidad
como algo cotidiano,
cuando llegaban los problemas
se adaptaban y tomaban la siguiente medida,
y si no la había,
a menudo
la creaban.
y la gente que tenía trabajo
lo hacía con pericia.
un mecánico era capaz de arreglarte el coche.
los médicos visitaban a domicilio.
los taxistas no sólo sabían todas
las calles de la ciudad
sino que también eran duchos en
filosofía.
los farmacéuticos se te acercaban
en las farmacias y te preguntaban qué necesitabas.
los acomodadores en los cines eran más
guapos que los astros
de la pantalla.
la gente se hacía su propia ropa
arreglaba sus propios zapatos.
casi todo el mundo hacía las cosas bien.
ahora la gente tanto dentro como fuera de sus
profesiones es totalmente
inepta.
no consigo entender cómo pueden siquiera
limpiarse el culo.
y cuando llega la adversidad quedan
consternados,
se dan por vencidos,
despotrican,
se vienen abajo.
ésos, consentidos a no poder más,
solo están acostumbrados a la victoria o
a lo fácil.
no es culpa suya, supongo,
que no vivieran
los años 30
pero, aun así, no me siento precisamente tentado
a adorarlos.

NO TAN MAL
estaba ahí sentado, tomando un vaso
de vino
sonó el teléfono, dejé el vaso
para contestar en la otra
habitación.
volví en unos minutos
me senté
cogí el vaso
noté que algo se movía en mi
boca,
¡Dios santo!
lo escupí en el
cenicero:
una mosca
venga a menearse...
cogí el vaso de vino,
me fui al cuarto de baño
vacié el contenido,
entonces el vaso se me cayó de
la mano
y resonó en el lavabo,
me enjuagué la boca, el vaso,
luego volví a entrar
me puse otra copa.
la mosca seguía meneándose...
allí estábamos,
una mosca borracha y un borracho
a la 1.30 de la mañana
y ahora hay otra mosca
que zumba y revolotea
por encima de mí
sin duda con ganas de apuntarse
a la fiesta.
bueno, podría ser peor:
podría ser peor:
podría estar bebiendo con
cosas que no pueden
volar
ya sea con sus cuerpos
o de ninguna otra manera.
y ésas no
puedes
escupirlas.
“Guerra sin cesar. Poemas 1981-1984” (Visor Libros)

UNA PALABRA SOBRE LOS FULGURANTES Y MODERNOS HACEDORES DE POEMAS
es bastante fácil parecer moderno
cuando en realidad se es el mayor imbécil jamás nacido;
Lo sé: he salido impune después de hacer cosas horrorosas
pero no tan horrorosas como las que leo en las revistas;
tengo una honestidad que me viene de las putas y los
hospitales
que no me permite fingir ser
lo que no soy
-lo cual supone un doble fracaso: el fracaso de la gente
en la poesía,
y el fracaso de la gente
en la vida,
y cuando fracasas en poesía,
fracasas en la vida, y cuando fracasas en la vida,
es que nunca naciste,
digan lo que digan las estadísticas
o el nombre que te puso tu madre.
las gradas están llenas de muertos
que piden a gritos un vencedor,
que desean un número que los lleve
a la vida,
pero no es tan fácil
-igual que con el poema:
si tú estás muerto
más vale que te entierren
y tires la máquina de escribir
y te dejes de tontear con poemas, con caballos, con
mujeres, con la vida:
estás taponando las salidas,
así que sal rápido
y desiste de esas
pocas y preciosas páginas.
“Madrigales de la pensión” (Visor Libros)

la caricatura de Bukowski es la conseguí en:
http://www.fotosbuzz.com/caricaturas-hiperrealistas

martes, 25 de octubre de 2011

Roger Wolfe

OIGO GIRAR LOS MOTORES DE LA MUERTE (DVD ediciones)
I (1997)
42.
He aprendido a no fiarme de mi cabeza ni de mi corazón, pero por suerte me queda el estómago; ciertas cosa siempre me producirán vómitos.
73.
Pedirle al ser humano que reniegue del odio, o ya puestos, que reniegue del amor, es tan inútil como pedirle a un gato que deje de perseguir ratones o al fuego que no arda. El fracaso de todas las religiónes, y de todos los sistemas políticos, filosóficos y éticos conocidos, se debe a ese choque frontal con la propia naturaleza humana. Estamos condenados a repetir nuestros errores hasta el día en que reventemos, y hasta la total aniquilación de la especie y del planeta, y no hay vuelta de hoja ni pero que valga. Para el ser humano no hay otra paz que la del cementerio.
89.
Discutir es inútil. Toda opinión tiene su contraopinión; toda réplica, su contrarréplica. La única solución es un balazo o el silencio, y yo prefiero la segunda opción. Es más fulminante aún que la primera.
95.
Si existe alguna frase estúpida, es sin duda la exclamación. “Nunca aprenderemos”. ¿Aprender qué? No hay absolutamente nada que aprender.
II (1998)
14.
El problema no es que “todas las mujeres sean unas putas”, como afirma el tópico machista; el problema es que no lo son -ni por asomo- lo bastante.
29.
“Porque, como todo el mundo sabe -dice el tipo en televisión-, en Occidente no sabemos respirar. Respiramos pulmonarmente, en lugar de abdominalmente, que es como respiran en Oriente y como de hecho hay que respirar ...”
Ya. Y pensar, con el culo, supongo.
57.
En literatura es muy saludable no acabar de creerse del todo lo que uno está diciendo. En otras palabras: escribir descojonándose un poco de lo que uno mismo está escribiendo.
60.
Todo el mundo te quiere vender siempre una moto: contestatarios, reaccionarios, radicales, conservadores, gurús, telepredicadores, intelectuales, políticos, críticos, escritores, poetas, profesores ...; todos. Mi problema es que yo no quiero comprar una moto. Y mucho menos venderla, por supuesto.
III (2001)
12.
Perversión de la solidaridad.- La solidaridad con la especie humana parece estar reñida con la bondad individual. El compromiso ideológico produce extrañas y repelentes criaturas. Dos de ellas serían por ejemplo Picasso y Bertolt Brecht: un par de reconocidos hijos de puta de marca mayor. Los negadores de todo, sin embargo, suelen ser buenas personas. Véase el caso de Céline: considerado unánimamente como un paradigma universal de la infamia, pasaba hambre y estrecheces por no cobrarles la consulta a los pacientes de clase humilde del barrio popular de París en el que ejercía de médico.
Estas anécdotas no hacen más que confirmar algo que ya sabíamos: huye como de la peste de cualquier persona que se defina como idealista.
22.
Surfea la ola.- Yo ya salgo de casa consciente de que cada día es una apuesta; de que cada minuto tu suerte puede cambiar. Nunca te deprimas demasiado, ni tampoco cantes victoria antes de hora. Esta noche me ha tocado tragarme una ensalada semiputrefacta en una taberna atestada en la que se me ha ocurrido entrar a cenar; más tarde, sin embargo, en el cine, me han dado uno de los mejores asientos de la sala: última fila -que es la que más me gusta-, sin ninguna otra butaca delante y con metros de espacio para los pies. A veces se pierde y a veces se gana, y lo mejor es aprender a disfrutar de los pequeños respiros, olvidar en lo posible los malos tragos, y por lo demás mantener, si se puede, la boca cerrada.
Posdata.- La película, que en el momento de anotar rápidamente en una libreta el fragmento anterior todavía no había empezado, ha resultado ser una completa bazofia. Hubiera querido marcharme, pero estaba muy lejos de las puertas y no quería molestar. Dos horas de suplicio. Sí, ya lo sé: más me hubiera valido aplicarme mi propio cuento y no haber hablado antes de tiempo. Pero esto también forma parte del juego.

jueves, 20 de octubre de 2011

“El muelle de Ouistreham” de Florence Aubenas


Florence Aubenas es una periodista y reportera (de las guerras de Ruanda, Yugoslavia, Afganistán e Irak - donde fue secuestrada durante cinco meses-).  Y "El muelle de Ouistreham” es la crónica de los seis meses que la autora investigó sobre la vida de los franceses en paro. “Me inscribí en el paro con un título de bachillerato por todo bagaje. Aseguré que me acababa de separar de un hombre con el que había convivido durante veinte años que satisfacía todas mis necesidades, lo que explicaba que no pudiera acreditar ninguna actividad profesional durante todo ese tiempo”. Con mirada crítica y comprometida, con maestría y desesvoltura, Florence Aubenas, da voz y visibilidad a la vida y a las historias de personajes reales, de carne hueso, que lucha día a día (hora a hora) por salir adelante en una sociedad que les ha dejado en el camino.
 
PD: empecé a leer "La mano invisible" de Isaac Rosa, estoy en la página 65, mucha pirotécnica, mucha experimentación, mucha promoción, ... pero poca sustancia.

martes, 18 de octubre de 2011

Lydia Lunch entrevista a Hubert Selby Jr (1º parte)

HUBERT SELBY JR. EL HOMBRE QUE SE NEGABA A MORIR
(Entrevista recogida en “Medidas desesperadas” de Lydia Lunch. Publicado por Libertos Editorial)
Nacido en las Badlands de Brooklyn en 1928, Hubert Selby Jr. le dio una nueva patada en el trasero a la literatura
con su primera novela “Last Exit to Brooklyn”. Publicada en 1964 y convertida en película en 1990, sigue
siendo una de las obras más importantes y desgarradoras de la literatura norteamericana. Con cada una de sus
sucesivas obras maestras -“The Room”, “The Demon”, “Requiem for a Dream”, “Song of the Silent Snow” y
“The Willow Tree”-, Selby sumió a sus lectores en escaramuzas emocionales donde la obsesión, la violencia
y la locura teñían las cicatrices de una vida de lecciones aprendidas a golpes. Hubert Selby Jr. murió de una
afección pulmonar crónica en abril de 2004.
Esta entrevista se condujo bajo una luz de interrogatorio en el modesto apartamento de Selby en Los Ángeles,
el año 2001.
LL: Sus libros han inspirado a las tres últimas generaciones de escritores, yo misma incluida ... ¿Diría que el
hecho de escribir le salvó la vida?
HS: No lo dudo, posiblemente en más de un sentido. Lo principal es que me dio un objetivo, me dio una razón
para molestarme en vivir ... Empecé a escribir porque quería hacer algo con mi vida antes de morir. Porque me
moría. Se convirtió en una forma de vida. Creo que esto fue lo más importante. Todo el mundo necesita una
razón para vivir. Puede que no exista razón para esta vida, pero todos necesitamos una razón para vivir. Tiene
un gran poder curativo ... Si no me hubiera dedicado a escribir, tal vez habría estallado o quién diablos sabe ...
LL: Escribir como válvula de escape ... Para aliviar la presión ... ¿Cuándo y por qué dejó Nueva York?
HS: En 1965, por una oferta de trabajo. En retrospectiva, trataba de huir de mí mismo ... Me estaba volviendo
loco, tenía todo tipo de problemas, así que vine aquí pero, por supuesto, me traje conmigo. Lo hago siempre.
Parece que soy incapaz de dejarme atrás. Así que me quedé en California hasta 1978, luego estuve en la costa
Este hasta 1983 y desde entonces he estado aquí.
LL: ¿Echa de menos aquello?
HS: Mucho, muchísimo ... Naces y creces en una ciudad y luego vives en un lugar como Los Ángeles, que no
es siquiera un suburbio..., es la gran nada. Pero la NuevaYork que yo echo de menos ya no existe. Físicamente
ya no está, y la gente -que es de lo que realmente están hechos los recuerdos- está hoy desperdigada por todas
partes, si es que aún viven. Un día decidí que disfrutaría de esta ciudad por lo que tiene, en lugar de lamentarme
por lo que le falta.
LL: Hay un dinamismo real entre la Costa Este y la Oeste.Ycierto esnobismo en la Costa Este. La base de nuestra
realidad es muy diferente. Real como haber soportado los campos de batalla de Brooklyn, especialmente
en los años treinta y cuarenta. Se alistó en la marina mercante. ¿Por qué?
HS: Sólo duré un par de años, hasta que me puse enfermo. Siempre quise ir al mar, estábamos en guerra y era
fácil mentir sobre la edad que uno tenía. Quién sabe cuántos millones de chavales lo hicieron ... Cuando empecé
en el puerto de Nueva York tenía quince años. A los dieciséis me embarqué hacia Europa. Eso fue entre 1945
y 1946. En septiembre de 1946 me sacaron del barco, me dijeron que iba a morirme.
LL: En aquella época, la mayoría de la gente que enfermaba de tuberculosis no sobrevivía.
HS: El estrés de la guerra, las condiciones de higiene, la mala alimentación ... Pasé cerca de cuatro años en el
hospital. Me extirparon diez costillas y todo el rollo ...
LL: ¿Leía mucho?
HS: Fue entonces cuando empecé a leer.Mickey Spillane y toda la novela negra. Podías leerte un par de libros
cada día.
LL: ¿Está “The Room” inspirada en el tiempo que pasó encerrado?
HS: Pues sí ...
LL: Entonces, por si no hubiera pasado ya lo bastante mal con la tuberculosis, las múltiples operaciones y los
cuatro años de encierro en un hospital ..
HS: Bueno, en aquel tiempo no me daba cuenta de eso, pero me internaron. Cada vez que el mundo me resultaba
una carga excesiva, me quedaba el recurso del internamiento. Lo que tiene de fantástico ser internado es que
puedes quejarte y lamentarte y todo el mundo está de acuerdo contigo. Siiií, estamos todos jodidos ... No tienes
responsabilidades. No tienes que preocuparte de nada. Excepto si eso interfiere en tu libertad.
LL: ¿Arresto por drogas?
HS: Por heroína. Me detuvieron en septiembre de 1967. Al final quedó en posesión o conducir bajo el efecto
de estupefacientes. Fue aquí, en Los Ángeles.
LL: ¿Fue difícil conseguir que alguien publicara “Last Exit to Brooklyn”?
HS: Una noche, en el Cedar Taver donde nos juntábamos todos, Amiri Baraka (poeta y activista) me sugirió
que probara con Sterling Lord, el agente literario de Jack Kerouac. Les envié un manuscrito, y luego me llamaron
y dijeron: “Creo que podemos ganar dinero con esto”. Se lo pasó a Barney Rosset, de Grove Press, que
por entonces era probablemente una de las mayores editoriales del país, y ellos lo publicaron.
LL: ¿Que anticipo pagaron?
HS: Creo que fueron unos pocos cientos de dólares ...

jueves, 13 de octubre de 2011

Daniel y La Quartet de Baño Band


MUCHO LOOK Y POCAS NUECES
Mucho look y pocas nueces
De tal palo tal pastilla
Entre pijos anda el juego
No va más ni nada menos
Y que nos quiten lo pringao
Que no por mucho trabajar
Amanezco más honrao
Mucho look y pocas nueces
Mucho look y pocas nueces
En todas partes cuecen hadas
De confusión también se vive
Que padre no hay mas que uno
Tienes mas razón que un gato
Que hoy te quiero mas que ayer
Pero menos que hace un rato
Mucho look y pocas nueces
Mucho look y pocas nueces
Me meado en los laureles
Que a ningún cable le amarga un cruce
Muerto el árbol se acabó la savia
De casta le viene al banco
Caminante no hay pingüinos
Sino empresas en la mar
Mucho look y pocas nueces
Mucho look y pocas nueces
Y a "Cepsa" lo que es del cesar
Hago de tripas salchichón
Toda mi pena en un pozo
Todo mi gozo en un barril
Contra gustos no hay culturas
No le busques tres pies al santo
Y si el trabajo identifica
Camarero a tus zapatos
A las penas pinceladas
Y voy a estirar el rizo
Cada uno en su casa
Y que Dios se busque un piso
El cielo esta hipotecado
Quien lo deshipotecara
El deshipotecador que lo deshipoteque
Buen especulador será
             (Daniel Higiénico)



miércoles, 12 de octubre de 2011

no disfrutamos en el paro, ni disfrutamos trabajando

MANCAJANDO

llegar a casa
quitarse las botas polvorientas
tumbarse en el sofá
apagar el móvil
encender un cigarro
y olvidarse
del jefe, del despertador, de las hermosas piernas de la vecina
de la lucha, de los problemas, del dolor, de los amigos en los bares ...
todo podía esperar
mañana todavía estarían hay.
Y la casa hecha un asco
y el fregadero a rebosar de platos y vasos sucios
y darme una ducha
o por lo menos quitarme la ropa del trabajo
y poner una lavadora
y pasar la escoba por la habitación
y prepararme algo caliente para cenar
y hacer la compra e intentar llenar la nevera ...
todo podía esperar
nada iba a cambiar,
solo tumbarme en el sofá
con un libro entre las manos
me daba la posibilidad
de sentirme libre
y vivo
durante un par de horas ...

lunes, 10 de octubre de 2011

Joe Sacco. "Palestina. En la Franja de Gaza"

Joe Sacco, periodista de profesión, nos narra en forma de cómic el viaje de dos meses que hizo a Palestina durante el invierno de 1991-92, durante la primera intifada contra la ocupación israelí. A modo de "diario de viaje", Sacco nos muestra la situación que encontró en la zona y los testimonios de la gente que conoció, mostrando en sus viñetas el miedo, la tristeza, la frustación, la desesperación e incluso, a pesar de todo, la esperanza de los que viven allí.
Para descargarse el comic: http://djkikon.blogspot.com/2011/10/palestina-en-la-franja-de-gaza-comic.html



miércoles, 5 de octubre de 2011

proverbios nómadas

Juan Manuel Castro Prieto
en vez de creer
crear
en vez de hablar
andar

Juan Manuel Castro Prieto
si el hombre no anda
el mundo no se mueve


Juan Manuel Castro Prieto
para aprender el porque de las cosas
hay que irse lejos

el que se queda en invierno en casa
en primavera pierde el camino

solo cuando te quedes sin sombra
sientate a descansar

si no te gusta lo que ves
echa a andar

Oriol Maspons
el camino no esta hecho
para hacerse solo

el camino se aprende caminando

las piernas de cada uno
son el mejor apoyo

cuando todo se viene abajo
sigue caminando