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viernes, 4 de noviembre de 2011

Lydia Lunch entrevista a Hubert Selby Jr (2º parte)

Hubert Selby Jr fotografiado por Lydia Lunch

LL: ¿Se relaciona con los beats?
HS: No.
LL: ¿Le interesaban?
HS: No demasiado ... Leí uno o dos libros de Jack.
LL: A veces lo encasillan en el campo de los beats. ¿En qué se diferencia de ellos?
HS: Cuando se habla de los beats, se habla de cuarenta o cincuenta escritores diferentes. En lo que discrepo con quienes se hicieron llamar beatniks es su idea de que bastaba con poner palabras sobre papel. Sin técnica, ni método, ni maestría, ni arte. Bastaba con “Lo hice”. Si cogías un instrumento y lo rasgueabas, o vertías pintura sobre cualquier cosa, eso era arte. No me lo creo.
LL: “The Willow Tree” ... La última vez que hablamos se refirió a él como una incubación de dieciséis años... ¿Hubo alivio? ¿Fue el embarazo más largo de la historia?
HS: No lo sé, pero seguro que con aquel libro podría competir con una elefanta. Fue muy difícil. El final de una cosa y el principio de otra. De alguna manera tuve que romper con algo. Tenía el libro en mente ya en 1983. Pero, cuando empecé a escribirlo realmente, escribía unas semanas y luego un día me levantaba para ponerme a escribir y, al acercarme a la puerta del estudio, algo me impedía entrar, me echaba de allí. A veces tardaba semanas sólo en conseguir entrar en la habitación. Escribirlo en sí me costó quizá seis meses, pero a lo largo de un período de muchos años. Cada vez que reemprendía el trabajo, tenía que recuperar el ritmo de la escritura porque podían haber pasado seis meses o un año entre una sesión y otra. Era un libro de setecientas páginas, pero tuve que descartar cerca de trescientas. Fue una experiencia extraña y dolorosa. El libro más doloroso que he escrito.
LL: “The Willow Tree” trata de un hombre azotado por la desesperación y la violencia, que ha superado la pesadilla de su vida y ha sobrevivido, y se esfuerza en no perder la esperanza. Como escritor que trata la parte oscura de la vida, ¿fue difícil exponer asuntos de redención en una manera que como lector le pareciera aceptable?
HS: La escritura en sí no era el problema ...
LL: ¿Era el espectro de la puerta del estudio? ...
HS: Tal vez fuera algo tan obvio y simple como que mi pasado me tenía cogido por las pelotas y no quería que yo escribiera aquello, no quería que yo fuera libre. Mi pasado trataba de impedir que yo me apartara de él.
LL: ¿Cuándo fue más feliz?
HS: Antes de nacer ...
LL: ¿En el claustro materno?
HS: No, no ... eso fue horrible. Ahí fue donde empecé a morir ...
LL: La tortura empieza en el útero.
HS: ¡Exacto! Empecé a morir treinta y seis horas antes de nacer. Cuando nací era un caso desesperado: azulado por la cianosis, era algo extraordinario ... Mi madre padecía toxemia, no sabía qué hacer con la lactancia y el médico le dijo: “No se preocupe, él succionará todo el tóxico ...” Así empece la vida ... Cabreado.
LL: EL HOMBRE QUE SE NEGABA A MORIR ... ¿Es un viejo verde?
HS: ¿Soy viejo? Supongo que sí ..., tengo setenta y un años. Nací siendo un viejo verde.

la primera parte de la entrevista:

http://librosyaguardientes.blogspot.com/2011/10/entrevista-hubert-selby-jr-1-parte.html

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