un espacio abierto sobre libros, literatura, viajes, cine, música, aguardientes y otros destilados ...

sábado, 17 de febrero de 2018

ocho editoriales que se lo curran (X)

 "Los reyes de la mudanza" Joshua Cohen (De Conatus)

 "Las derrotas" José  Naveiras (Zoográfico)


"El joven hechicero. La fanfarlo" Charles Baudelaire (El Desvelo Ediciones)

"Sinfonía de Praga" Demetrio Fernández González (La Pajarita Roja Editores)

"Poesía (contra) corriente" VV.AA (La Vorágine)

"La insistencia. Anarquismo, cultura, autogestión" Xavi López Garcia (Volapük ediciones) 

"Breve historia del circo" Pablo Cerezal (Chamán Ediciones)

"Hazañas de los malos tiempos" Cristina Morano (Editorial Newcastle) 


miércoles, 14 de febrero de 2018

los diarios de Sergi Bellver. un proyecto

Un proyecto que mezcla el diario personal, el ensayo literario y el libro de viajes:  "Cuaderno de mareas. Diarios 2018" 

Si quieres saber más acerca de los diarios de Sergi Bellver y leer una de sus entregas del "Cuaderno de mareas. Diarios 2018" o del "Cuaderno de dunas. Diarios 2017" , y descubrir cómo convertirte también en lector y cómplice de este viaje, puedes escribir un mensaje a el correo-e: sergibellver@sergibellver.com   

"Cuaderno de mareas. Diarios 2018" MARTES 2
APENAS HE VISTO LA LUZ DEL SOL desde que llegué a Vilagarcía, que parece sumergida en una densa espuma de nubes que gotean.  Mi vida nómada y la casualidad han querido que empiece este año y estos diarios muy cerca de donde lo hice el año pasado, casi en la otra orilla de la misma ría. Sin embargo, todo parece distinto: si Corrubedo es un pequeño pueblo marinero  abierto al Atlántico más allá de su escollera, Vilagarcía es una ciudad portuaria en la que predomina el hormigón; si el océano batía el paisaje diáfano de Corrubedo, en Vilagarcía la ría de Arousa es un pasillo de aguas tranquilas para el tránsito y el comercio; si desde mi atalaya en Corrubedo podía divisar toda la bahía, la gran duna móvil, las extensas playas y la franja de pinares en el horizonte, desde este piso sólo alcanzo a ver el edificio de enfrente y a intuir, mientras no me dejen confirmarlo los nubarrones, el perfil de las colinas que rodean el perímetro urbano. Pero lo cierto es que, aunque esta calle le dé la espalda, estoy sólo al otro lado de la misma ría, y sé muy bien que, en cuanto asome el sol cualquier día de estos, tengo cerca algunos de los lugares más hermosos de la región, como la villa de Cambados o la isla de Arousa, que ya pude visitar el año pasado en alguna escapada. Además, entre  los sombríos bloques de hormigón, los almacenes abandonados al verdín o la herrumbre y las naves industriales del puerto, Vilagarcía guarda rincones que merecen un paseo, como el viejo pazo señorial, el animado mercado de abastos o el jardín botánico que, a los pies de un castro milenario, le da  un cierto respiro decimonónico a este espíritu antiguo. Con  todo, sé que en esta ocasión serán menos las excursiones y  los paseos. Pedro, mi nuevo anfitrión, me ha prestado este espacio en Vilagarcía para los próximos dos meses y medio, y mi agenda —que revisé a fondo en Nochevieja— dice que tengo un montón de trabajo pendiente frente al escritorio: tres artículos, dos correcciones, el nuevo número a editar de una revista, una beca a la que aplicar con un proyecto sólido y, sobre todo, una novela que dar por fin a imprenta —la fecha ya no admite prórrogas— a primeros de marzo. Por eso no vendré a estos diarios a hacer demasiada literatura, sino a contar  todo lo que no quepa en el papel de los libros y a poner un poco de orden en el trastero o en cada naufragio con la mejor linterna que encuentre y sin ficción. Sobre todo sin ficción.  

domingo, 11 de febrero de 2018

a por ellos [vamos a mataros a todos]

a por ellos [vamos a mataros a todos]
no queríamos verlos
pero ahí estaban
agazapados en sus frustraciones y sus privilegios
afilando sus aguijones venenosos
son como moscardas
o como gusanos de la carroña
aquí están a tu lado todos los días:
el vecino que no te saluda por miedo odio o asco
el compañero de trabajo que sigue contando chistes de mariquitas
el funcionario que se llena la boca con las palabras españa patria y honor
el tipo del bar que vocifera contra los emigrantes
[nos quitan el trabajo. vienen a robar ]
el tipo de la banderita de españa en la correa del reloj y en el balcón
[una grande y libre]
el tendero que tiene todo el santo día la cope puesta
el banquero que te mira con desprecio cuando vas a sacar diez euros
los cabrones que apalean con saña y cobardía a unos manifestantes antitaurinos
[la vida de cualquier torero vale más que la de todos los rojos]
el portero de discoteca que no deja entrar a los gitanos
los ultras del Real Madrid y del Atlético de Madrid y del Barcelona...
el guardia civil que te multa por un porro
[hitler era un señor, con él estarían las chimeneas echando humo]
el policía nacional que tira a dar
[ponía una bomba en la puerta del sol, y adiós chusma]
el capillita que todas las semanas santas sale de procesión
el padre y la madre que lleva a sus hijos a los desfiles militares
el profesor y la profesora que lleva a sus alumnos al corte ingles
los que no dan limosna por principio
[pues, si no tienes trabajo, ni dinero para alimentar a tus hijos, los das en adopción o te metes a puta]
el putero que alardea de ir de putas
el jefe que paga la hora a cinco euros
todos los obispos, cardenales y demás curia
[muchos casos de homosexualidad se pueden recuperar y normalizar con un tratamiento adecuado]
los guionistas y presentadores de los programas de telebasura
los mafiosos de la Faes, los ladrones de la ceoe, los monárquicos
los hijos y los nietos de los que ganaron la guerra civil,
los hijos y los nietos de los que ganaron en la transición...
aquí están
nunca se fueron
nunca les vamos a poder echar
siempre van a votar
para que todo se mantenga como dios manda
y tienen las armas y el poder
para que no tengamos la más mínima oportunidad


poema de josé pastor
fotografía de Carlos Bosch



viernes, 2 de febrero de 2018

al otro lado de la luna. un poema


al otro lado de la luna
puedes encerrarte en casa
echar la llave
atrincherarte
hacer de ella tu hogar
tu refugio
tu fortaleza
puedes borrar de tu lista de contactos
a todos aquellos que no comparten
tus ideas conceptos inquietudes y certezas
puedes evitar
como a la peste
a los borrachos
a los tarados
a los yonquis
a los miserables
a los fachas
a los violadores
a los tontos
y no hablar
nunca
con extraños
te ahorraras tiempo dinero
problemas discusiones y decepciones
puedes ir siempre al mismo bar
todos los domingos a la una de la tarde
y tomar
siempre
un vino (o dos) de la casa
y un pincho de tortilla de patatas
puedes evitar la pelea
y crearte una zona de confort
y renunciar a emociones e instintos
y tener todo claro:
enfocarte a cosas importantes
puedes dormir siempre en la misma cama
con la misma mujer o el mismo hombre
y solo leer novela histórica
y solo ver cine europeo
puedes ser intransigente
frente a la xenofobia la corrupción
el reguetón o la destrucción de la capa de ozono
puedes rodearte de belleza de poesía de arte de comida sana
de tecnología de amor
puedes, si quieres, vivir en la luna
tendrás las llaves de tu vida
y de tu cárcel
no las pierdas

poema de josé pastor. ilustración de Mariano Villalba